Consejos para viajar a Portugal en coche: peaje electrónico, tipo de conducción...

¡Aloha! Si estás aquí es porque estás pensando en ir a Portugal en coche o directamente ya te has decidido. Tras nuestro último viaje al norte de Portugal en coche aprendimos un par de cositas que nos hubiera venido bien saber antes de ir. Aunque bueno, hoy en día todo está en internet y con una búsqueda rápida encontramos lo que necesitábamos. Aún así, quería compartir mis propias percepciones de conducir por allí.

Consejos para viajar a portugal en coche

1. Hay muchos peajes. Be prepared.
Sabíamos que en Portugal había bastantes más peajes que en España y aunque hicimos todo lo posible para evitarlos, al final fue imposible. Ya sea por la ruta que nos decía el GPS, por las horas a las que volvíamos o porque directamente no encontrábamos manera de ir sin coger un peaje, tuvimos que acabar encontrando una solución para no pifiarla en los temidos peajes electrónicos.

En estos peajes no hay cabina ni de tarjeta, ni de humano, ni nada de nada. Unos kilómetros antes te avisan de que se acerca y muchas veces ya es demasiado tarde para una ruta alternativa. Para evitar multas (que oye, quien quiera que se la juegue) hay diferentes soluciones. La mejor guía que encontré fue esta: guía completa de autopistas y peajes en Portugal. Os lo explican mucho mejor que yo seguro.

Nosotros nos decidimos por la tarifa plana de 3 días por 20€. La compramos desde el móvil y únicamente tuvimos que introducir nuestros datos y los del coche. Una vez activado pasamos por el peaje como Pedro por su casa y tan contentos. Lo podéis comprar aquí.

Os dejo por aquí el mapa de autopistas. Entre esto y Google Maps, listo.

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2. La gasolina es más cara
Y no un céntimo. Cuando fuimos nosotros la gasolina de 95 costaba 1,75 en la mayoría de gasolinera mientras que en España estaba alrededor de los 1,3. Así que, dicho esto, siempre que podáis repostad en España para ahorraros unos eurillos. No sé si fue cosa del día que fuimos nosotros pero la gasolinera fronteriza a la que fuimos en Tui (Galicia) estaba PETADA. Eso sí, parece que se lo conocen bien y va a toda velocidad.

3. La conducción en carretera es peleona
De nuevo, quizás fue sólo experiencia pero la conducción por las autopistas y carreteras es más bien agresiva. Las incorporaciones en muchos casos son súper cortas y los coches se tiran (literalmente) encima. Así que, ojo. Nosotros tuvimos un susto importante en una de estas. Lo de ceder el paso como que…no. Así que id bien atentos y más por el carril izquierdo que por la derecha.

4. Hay buenas cuestas
Si sois como yo (un poco caguetas con el coche), las primeras veces subiendo a los pueblecitos o zonas rurales más remotas pasaréis un poquito de yuyu. Pero no pasa nada, de todo se sale. Son cuestas bastante empinadas, curvas cerradas y no siempre asfaltadas (aunque vaya, nada comparado con Argentina). Por norma general, TODAS las carreteras están estupendas y no hay mayor dificultad que subir las cuestas en primera e ir con cuidado en las curvas.

5. Hay que probar el salame
Sí, esto no tiene nada que ver con conducir, coches o autopistas. Pero se lo recomiendo a todo el mundo y no iba a ser menos este post. Si vais a Portugal tienes que probar un dulce brutal que encontráis en los supermercados que se llama “Salame”. No tiene nada que ver con nuestro salami de embutido. Bueno, en la forma. Aparte de eso, nada de nada. Es dulce y está hecho con chocolate y galleta María. Así que, que no os eche para atrás eso de salami de chocolate.

¡Muchas gracias por leerme! Espero que os haya sido útil el post. Ah, y si estáis buscando más información de Portugal: qué ver, comer, dormir y demás, os dejo todos los posts aquí. Cualquier cosa, podéis dejarme un comentario o escribirme por Instagram (@alejandra.cubero). Un besote😍