PODCAST LOVE: ¿qué podcasts escucho?

que podcasts escuchar

¡Aloha! ¿Qué tal? Estoy escribiendo este post de manera completamente espontánea. No lo tenía planificado ni pensaba publicar un post con esta temática en concreto. No obstante, esta mañana he subido un Stories compartiendo el podcast que he escuchado hoy y me habéis preguntado muchísimo por el tema. Así que como me alegro tanto de que os interese, os dejo por aquí toda la info de los podcasts que he escuchado, que escucho, así como toda la info de dónde lo hago.

¿Dónde escucho podcasts?

  • Aplicación de podcast del Iphone: normalmente utilizo la app que ya viene con el Iphone para buscar, guardar y escuchar los podcast que me interesan. Se me descargan cada vez que hay uno nuevo y para mi, de momento es la manera más cómoda de escucharlos.

  • Spotify: como os digo, normalmente utilizo la app Podcasts del Iphone, pero normalmente lo que está ahí, lo podéis encontrar también en Spotify

Mi lista de podcasts actual:

  • Free thoughts - Cato Institute

    Se trata de un podcast semanal en el que se debate con profesores, economistas, historiadores, etc temas sobre política, ciudadanía y libertad. Seguro que choca (como me pasa a mi) con muchas de vuestras ideas, pero me gusta el enfoque, los temas y el intercambio de opiniones que se dan en el podcast.

  • The 20 Minute VC - Harry Stebbings

    El podcast más famoso dentro del mundillo del Venture Capital. Me gusta porque es rápido, me permite estar al día de ideas nuevas y me interesa ese mundillo.

  • Fitness Revolucionario - Marcos Vázquez

    De momento, el único podcast sobre nutrición y entrenamiento que me gusta. El sonido es un poco incómodo pero siempre aprendo mucho con Marcos.

  • Modern Love - WBUR & The New York Times

    Una sección súper famosa del New York Times (Modern Love) en versión podcast. Narran historias sobre amor (de TODO tipo) que manda la gente a la columna y les ofrecen su visión y opinión.

  • Medium Playback - Medium

    Medium es la plataforma donde más me gusta leer artículos. Así que cuando sacaron el podcast no pude ser más feliz. Los autores de las historias las leen y comentan un poco lo que hay detrás de ella. Hablan sobre todo tipo de temas. Literalmente.

Mi lista de podcasts pasados (podcast que ya no se emiten):

  • The Heart of It - Estée Lalonde

    Serie de podcast corta (ocho episodios) de una de mis youtubers favoritas, Estée Lalonde. En sus podcasts habla de temas aleatorios pero generales: viajar, feminismo, identidad, etc. Podcast divertido, ameno y didáctico.

  • Ladies Who Lunch - Ingrid Nilsen & Cat Valdés

    En este podcast, de otra Youtuber que me encanta (Ingrid Nilsen), Ingrid y Cat comentan sobre diferentes temas que les mandan los oyentes. Las reflexiones que emergen de las cartas, así como los temas que trataban, me chiflaban. A veces se me hacían un poco largos, pero en general…TOP.

Y hasta aquí mi lista de podcasts. La iré actualizando a medida que añada o quite. ¡Espero que os sirva! Contadme en comentarios o en instagram (@aleoli.blog) qué apps usáis vosotros para escuchar podcast y cuáles escucháis.

¡Un abrazo enorme!

La rentrée 2018

¡Aloha! ¿Qué tal? Yo estoy muy ilusionada de empezar la temporada y cerrar el año reactivando el ritmo de publicaciones del blog. Si me seguís por redes sociales sabéis que este verano he tenido la suerte de poder cruzar el charco y pasar mis vacaciones, llamémosle “gordas”, en Argentina. Además de Argentina, también pasé unos días por la Costa da Morte en Galicia, viaje del cual os prometo un post tarde o temprano. La verdad es que ha sido un viaje espectacular y, como siempre que viajo, en el que he aprendido cosas sobre el mundo, pero también sobre mi. Tengo muchísimas ganas de contaros todo y espero que de alguna manera os sean de utilidad esta serie de posts, ya sea para planificar vuestro viaje, inspiraros o simplemente entreteneros.


No obstante, en este post simplemente quería daros la bienvenida a esta nueva “temporada” y, de alguna manera, “reincorporarme”. También quería tratar dos cuestiones: por una parte adelantaros cuál será la estructura de los posts de Argentina y, por otra parte, en qué punto me encuentro ahora mismo (chan chan chan).


Sneak Peak: los posts sobre el viaje a Argentina

Me ha costado un poco decidir de qué manera iba a estructurar el viaje, al fin y al cabo es muchísima información, mil pensamientos y otro porrón de fotos, pero tras darle un par de vueltas (creo que) lo tengo más o menos claro.

La estructura de las entradas sobre el viaje Argentina será la siguiente (¡maldita influencia académica!):

  • Post 1: All things plans- ¿Cómo organizamos nuestro viaje a Argentina? . En este primer post os contaré todos los detalles del viaje: por qué decidimos ir a Argentina, cuál fue la ruta que seguimos, cuantos días fuimos, qué presupuesto teníamos, cosas a tener en cuenta etc. Creo que este post es fundamental para que podáis seguir el resto de entradas.

  • Post 2: Buenos Aires

  • Post 3: Salta y el Norte de Argentina

  • Post 4: El Sur de Argentina

buenos aires aleoli


El rincón cotilla: qué estoy haciendo ahora mismo

Por otra parte, quería poneros un poco al día de mi situación actual. Siempre he compartido mi trayectoria con vosotros (carrera, máster, etc) y es algo que disfruto, me libera y siento que es positivo para todos. Como ya sabéis, el año pasado por estas fechas encontré mi primer trabajo como asalariada. Hasta entonces había trabajado por mi cuenta y, en ese momento, consideraba que lo más oportuno era empezar a trabajar en algún sitio para ya, más adelante, quizás, saltar a trabajar por cuenta propia (que ya sabéis que de fácil tiene bastante poco). Considero que hay muchas cosas que debo aprender antes de dar ese salto y por ello empecé a trabajar en el que fue mi primer trabajo como asalariada en una oficina.

Si bien me sentía muy agusto en el sitio donde estaba, el trabajo en sí no me motivaba demasiado. A los seis meses me surgió una oportunidad que agarré sin pensármelo dos veces, y la que, sintiéndolo con todo mi corazón puse fin a los pocos meses. Los motivos son complejos y, por supuesto, no me voy a meter en detalles; no obstante, fue una decisión muy dura. Aún así, afortunadamente, no me arrepiento. Dejé mi trabajo sin nada y con la idea de ponerme a buscar otro trabajo en septiembre y tomarme las cosas con un poco más de calma.

¿Y cuál es mi situación ahora mismo? Great question, my friend. Pronto novedades pero…todos atentos.

La verdad es que tengo ganas de hablar con más calma de toda la cuestión laboral, los cambios y, en general, todo lo que tiene que ver con tomar decisiones difíciles (en el ámbito laboral). Lo único que me gustaría transmitiros en este breve resumen es que, dentro de lo que podáis, no os conforméis. Si no estáis bien, no hay necesidad de aguantar y sufrir. Escuchaos y haced caso a lo se os pasa por la cabeza y el corazón. Y repetíos esto: es un trabajo. Nada más. Un trabajo. Da miedo y vértigo, es posible que os equivoquéis, que os arrepintáis, que las cosas no salgan como esperáis y puede que haya mil presiones externas que os frenen de tomar una decisión, pero, de verdad, no hay nada que siente mejor que ser fiel a uno mismo.

aleoli


Y con esta frase tan profunda y conmovedora me despido hasta el próximp post Por cierto, a partir de ahora publicaré los domingos (bueno, lo intentaré con todas mis fuerzas). Así que atentos y atentas que se viene contenido.


¡Contadme en comentarios qué tal vuestro verano! También si tenéis cualquier duda o me queréis contar vuestra experiencia, contactadme por privado en Instagram o mandadme un mail a alejandra@aleoli.es


Un abrazo fuerte y muchas gracias por leerme.

El arte de regalar: caso práctico

Hello! Este post es la segunda parte de "El arte de regalar: cómo hacer el regalo perfecto", así que si todavía no te has pasado por ese post te recomiendo muy mucho que lo hagas para que este tenga algo de sentido. 

Si en el post anterior comentábamos los diferentes aspectos de un buen regalo (en mi opinión, claro) en este vamos a poner en práctica muchos de los puntos que cubrimos en esa entrada. En este caso quiero compartir con vosotros un caso real de un regalo que podríamos hacer, por ejemplo, a nuestra pareja. 

el arte de regalar caso practico

Tal y como decíamos, lo primero que tenemos que hacer es pensar en la persona en cuestión y hacer una breve radiografía de su personalidad, gustos generales y del momento, así como de las vivencias compartidas. 

El nombre de nuestro sujeto es Norberto.

el arte de regalar

Norberto tiene un trabajo de oficina, de 9 a 7. Norberto es un chaval joven al que le gustaría pasar menos tiempo delante del ordenador y más en los bares de cañas con los amigos o viendo Stranger Things con su novia en el sofá. A Norberto le encanta viajar aunque tiene poco tiempo - maldito trabajo - y, además, su perro está enfermo y prefiere no separarse demasiado de él estos meses. Mientras desayuna se entretiene viendo Mundo Infierno, un programa de un cómico que le hace bastante gracia y le cae simpático. Momento glorioso antes de empezar la jornada. La comida favorita de Norberto es la pizza. Sí, poco original tal vez, pero qué le vamos a hacer. La pizza es la pizza. Otro de los entretenimientos favoritos de Norberto es descubrir restaurantes con su novia, Gabi. Siguen a 300 influencers foodies y tienen un buen ritmo de descubrimiento: un restaurante por semana aproximadamente. A Norberto no le va el rollo consumista, es de esos que dicen que lo tienen todo y que no quieren nada. Que nada les hace ilusión. 

El lunes Norberto cumplirá veintimuchos años y, aunque sus padres dicen que todavía es un mozuelo, Norberto ve como acechan los treinta. TREINTA. Pero si hace unos días estaba entrando en la universidad. 

En este caso, nuestra regaladora es Gabi, su novia. Y aquí nos va a contar cómo hizo para sorprender a Norberto y conseguir que empezase los veintitantos de la mejor manera posible. Teniendo en cuenta que era lunes. 

Gabi tiene un reto. 

Gabi decidió organizar el regalo en tres fases: pre cumple, durante el cumple y post-cumple. Total, ¡la vida es un carnaval! Organizaremos los regalos por fases para guardar el orden: 

  • Pre-cumple:

¿Quién se espera empezar a celebrar el cumpleaños antes de que sea el día en cuestión? Voilà amigos, factor sorpresa. Gabi decidió buscar una habitación en un hotel bonito (con tiempo para que le saliese más barato) con una terraza que tuviese vistas a la ciudad para pasar la noche del sábado. El plan: series, room service (o Glovo) y tiempo de calidad con Norberto. A veces nos empeñamos en hacer mil cosas, estar hasta las cejas de tareas y no somos conscientes del placer absoluto del no hacer nada y disfrutar de la compañía de una persona a la que quieres. 

 Photo credit: http://www.traveler.es/experiencias/galerias/nh-hoteles-cinco-estrellas-madrid/1661/image/85018

Photo credit: http://www.traveler.es/experiencias/galerias/nh-hoteles-cinco-estrellas-madrid/1661/image/85018

  • Durante el cumple: 

Si recordáis el día de cumpleaños de Norberto caía en uno de los días más odiados de la semana: el lunes. Gabi tenía claro que de algún modo había que hacer el lunes menos lunes y el cumple más cumple. Como los dos estarían trabajando, sólo se verían para cenar, le cocinó una tarta de queso (el postre favorito de Norberto) el día anterior y lo mandó por Glovo a su oficina el lunes por la mañana junto a una postal y una frasecilla. 

 Tarjeta de Bieber porque Norberto no acaba de verle la gracia. (Asos)

Tarjeta de Bieber porque Norberto no acaba de verle la gracia. (Asos)

 Calzoncillos que jamás se pondría pero que dan para unas risas. (Asos)

Calzoncillos que jamás se pondría pero que dan para unas risas. (Asos)

 Papel de regalo con coña/cursilada interna. (Asos)

Papel de regalo con coña/cursilada interna. (Asos)

El poquito rato que tenían el lunes fueron a cenar juntos. El restaurante le pareció la ocasión perfecta para recordar uno de sus primeros viajes. Lógicamente, checkeó Tripadvisor, Yelp y trescientos blogs diferentes para cerciorarse de la calidad del sitio (y su perfil instagrámico, claro). Gabi quería tener un detalle material con Norberto. Una tontería simpática. Rebuscando por ASOS acabó en la sección de calzoncillos graciosos y ¿por qué no? compró el más hortera. Buen momento para empezar una coñita interna. Además, le regaló The Pizza Bible, un libro sobre pizza, aunque probablemente nunca cocine ninguna receta. 

 La Primera Madrid. Photo Credit: http://www.telva.com/estilo-vida/restaurantes/2017/01/12/5877462a468aeb1d318b4679.html

La Primera Madrid. Photo Credit: http://www.telva.com/estilo-vida/restaurantes/2017/01/12/5877462a468aeb1d318b4679.html

  • Post cumple: 

Lo bueno viene en el post cumple. Gabi aprovechó la obsesión de Norberto con Brux y consiguió un par de plazas en el programa. Por otro lado, hizo su research y encontró EL restaurante italiano. Resulta que las mejores pizzas no las hacen en Nápoles, las hacen en un pueblito de Castilla La Mancha. Ta-dá. Excusa perfecta para una escapada rápida de fin de semana. 

 Escapada express a Almagro (a poco de casa por si el perrito se pone peor). Photo credit: http://www.turismocastillalamancha.es/patrimonio/almagro-10231/descripcion/

Escapada express a Almagro (a poco de casa por si el perrito se pone peor). Photo credit: http://www.turismocastillalamancha.es/patrimonio/almagro-10231/descripcion/

 Las Tablas de Daimiel (cerca de Almagro). http://www.turismocastillalamancha.es/naturaleza/parque-nacional-las-tablas-de-daimiel-52771/descripcion/

Las Tablas de Daimiel (cerca de Almagro). http://www.turismocastillalamancha.es/naturaleza/parque-nacional-las-tablas-de-daimiel-52771/descripcion/

 Restaurante Marquinetti (supuestamente el mejor pizzero del mundo). Photo credit: http://www.abc.es/viajar/gastronomia/20150511/abci-mejor-pizzero-mundo-201505111100.html

Restaurante Marquinetti (supuestamente el mejor pizzero del mundo). Photo credit: http://www.abc.es/viajar/gastronomia/20150511/abci-mejor-pizzero-mundo-201505111100.html

Y el presupuesto e imaginación de Gabi llegaron hasta aquí. 

Resumen

Como habéis podido comprobar, el regalo de Gabi englobaba un poco todo lo que comentamos en nuestro post anterior: experiencias vs objetos, tiempo de planificación, jugar con los tiempos, aprovechar el día en el que cae el cumpleaños y mucho conocimiento de su regalado. 

Al final Gabi se fijó en los pequeños detalles que hacen de Norberto y su relación algo especial: viajar, andar, ver series, la comida favorita, el fastidio de los lunes, etc.

Y hasta aquí el caso práctico de Gabi y Norberto. Espero que os haya gustado y que os hayan sido de utilidad este par de posts sobre el arte de regalar. Yo sin duda soy una freak de esto. No puedo ni explicaros lo feliz que me hace planear y ver la cara de mi regalado cuando POR FIN puedo contarle la sorpresa. 

Y eso es todo por hoy. ¡Muchas gracias por leer hasta aquí!

Un besote enorme!

El arte de regalar: cómo hacer el regalo perfecto

Aloha! Hacía tiempo que no tenía tanta ilusión, ganas y emoción por escribir un post. Y realmente, la temática no acaba de encajar con ningún apartado en concreto de la web. Pero tenía tantas tantas ganas de escribirlo que me da igual, dejemos que sea el misfit de los posts del blog. 

Como habéis podido comprobar en el título del post, hoy os quiero hablar sobre el arte de regalar. Y es que, este año me he dado más cuenta que nunca de lo mucho que me gustar pensar, tramar y compartir un regalo. Creo que todo el proceso, desde la incertidumbre de no saber qué regalar hasta el glorioso momento de entregar el regalo es una experiencia que me resulta absolutamente maravillosa. Por este motivo, quiero compartir con vosotros mi proceso mental a la hora de hacer un regalo y poneros un caso práctico que ilustre un poco todo lo que os voy contando (caso práctico aquí). Espero que os sea útil y que dejéis de ver el momento regalo como un tedio o algo que quitarse de encima rápido y corriendo. 

ideas de regalos

1. Detail is the new king (o la importancia del detalle)

Olvídate. Da igual lo que regales que si no hay detalle difícilmente vas a conseguir impactar. Detalle no significa inundación de regalos ni precios desorbitados. No. En el detalle hay mimo, hay cariño y hay ilusión. No tiene tamaño, no tiene precio y no tiene una forma específica. En los detalles hay atención, hay conocimiento sobre el otro, hay ilusión por hacer al otro feliz, hay ganas de demostrar amor (de todos los tipos). En la forma que sea. 

2. Experiencias mejor que objetos.

No tiene nada de malo regalar objetos y de hecho, son un recurso rápido para cuando estamos realmente desesperados o tampoco queremos esmerarnos mucho con el regalo. Pero, piénsalo, ¿cuántos objetos te han regalado a lo largo de tu vida y de cuántos te acuerdas? ¿Eres capaz de recordar que te regalaron tu cumpleaños pasado? Normalmente, tenemos tanto de todo y estamos tan acostumbrados a tener cosas materiales nuevas, que es difícil regalar un objeto memorable y que consiga tener un impacto emocional a largo plazo en la persona. 

Cuando hago un regalo, mi objetivo es que pase un año y la persona se siga acordando de lo que le regalé. Si bien podemos lograr esto con un objeto es bastante más complicado que con una experiencia. Y no me refiero a las típicas cajitas de "cena para dos" (aunque, ojo, pueden resultar un recurso excelente y son fantásticas para descubrir sitios nuevos y darnos ideas). 

Si te estás currando un regalo para alguien es porque realmente te importa y, lo más probable, es que tú también le importes a esa persona. ¿Qué es lo más valioso que tenemos en esta vida? Nuestro tiempo. Sí, ese tesoro que tenemos y que tan poco valoramos. Así que, qué mejor que regalarle a esa persona tu tiempo

Como regalar tiempo es algo abstracto, la manera de materializarlo son las experiencias. A través de las experiencias tenemos multitud de oportunidades de demostrarle a la persona que la conocemos, podemos romper un poquito la rutina y se trata de un medio precioso para expresarnos y manifestar el cariño que tenemos por la otra persona. 

No hace falta irse de viaje, una escapada de un día a un pueblo, una sorpresa en el trabajo o un detalle tan tonto como dejar un mensaje en el espejo empañado son gestos que perduran. 

 El nivel de ñoñería y riesgo  is up to you.

El nivel de ñoñería y riesgo is up to you.

Aprovecha los detalles materiales para complementar la experiencia: son el añadido perfecto para hacer reir, para regalar un libro, algo que verdaderamente necesite. No obstante, como os digo, yo siempre prefiero utilizarlos como complemento y que siempre siempre tengan un porqué.

3. Piensa en la persona

Puede parecer muy obvio, pero muchas veces cuando regalamos no pensamos en lo que le gusta a la otra persona. Pensamos en lo que nosotros querríamos. Y no hay nada de malo, creo de verdad que se puede encontrar un punto medio. Seguro que hay alguna cosa que ambas partes disfrutáis haciendo...tira por ahí. 

Coge un papel y haz una lista. Apunta todo lo que te venga a la cabeza con respecto a esa persona: TODO VALE. Cualidades físicas, gustos, profesión, estudios...de verdad, todo. Haz otra lista con vivencias que hayas tenido con esa persona: momentos de risa máxima, viajes, sufrimientos comunes, etc. Es decir, todo lo que tengas en la cabeza compartido con esa persona. Con esas dos listas deberías tener un buen lienzo sobre el que empezar a trabajar tu regalo. Seguramente las primeras cosas que te han venido a la cabeza sobre esa persona son aquellas por la que la consideras especial y las que la hacen más característica: ¡juega con ellas!

Estáte atento a la persona unos meses antes: ¿con qué está obsesionado en este momento? ¿de qué habla? Puede ser una buena oportunidad para hacer un regalo complementario sobre algo muy actual que le haga ilusión en el momento pero que también logre recordar un año más tarde. 

 Tú haciendo la lista

Tú haciendo la lista

4. Juega con el tiempo y el espacio.

Ole, menudo título físico me he marcado. Una manera fácil de darle un toque original a los regalos es jugar con los tiempos. Por ejemplo, un cumpleaños dura un día, pero: ¿cuántas horas hay en un día? Si no puedes ver a la persona el día de su cumpleaños, ¿hay alguna manera de estar sin estar?

Hoy en día tenemos muchísimos recursos: mensajerías express, Amazon, Glovo y demás webs y aplicaciones que nos ponen muy fácil llegar a la persona y sorprenderla con lo que nosotros queramos. Aprovecha el evento señalado para regalar para crear un "circo" alrededor que ensalce el evento en sí. 

5. Básicos

Si a pesar de haber seguido todos los pasos anteriores sigues un poco pez, no te preocupes. El síndrome de la hoja en blanco también se aplica en este caso y es normal sentirse un poco abrumado. Así que te dejo tres básicos que nunca fallan: 

  • Comida: la comida SIEMPRE funciona. Todo el mundo tiene alguna comida que le gusta más y por suerte, tenemos que comer. Aprovéchalo. No hace falta salir a cenar fuera si vamos justos con los dineros. ¿Por qué no organizar una noche temática alrededor de esa comida? La música, la decoración, la comida, la post-comida...todo importa. 
  • Viaje/Escapada: todavía no conozco a nadie a quién no le siente bien salir un poco de las mismas calles que ve cada día. Como digo, no hace falta cruzar el océano y gastarse una millonada. Una mañana a 30 kilómetros de casa puede ser un regalazo.
  • Enviar por sorpresa un regalo: da igual lo que sea. En este caso el valor del regalo es la cara de la persona cuando recibe un paquete que no esperaba. Como digo, hoy en día lo tenemos fácil. Yo soy muy fan de este método con libros. Así de la nada, mando un libro a casa o al trabajo de alguien y os prometo que la ilusión es real. Incluso, podemos fusionar estos tres puntos: ¿por qué no mandar por Glovo una palmera de chocolate y arreglar el lunes de m**** que está teniendo una persona?
 ¡Esa es la actitud!

¡Esa es la actitud!

 

Y hasta aquí la primera parte del post sobre regalos. En la segunda parte os aplicaré todo esto en un caso práctico para ejemplificar bien toda esta teoría y daros más ideas. 

Espero que os haya gustado leer el post tanto como a mi escribirlo. Me encantaría saber vuestros comentarios e inquietudes con respecto al tema de regalar. ¿Os gusta regalar o preferís que os regalen? ¿Qué os gusta regalar?

Un besote enorme. Nos leemos prontito. 

Compensar la comida y el entrenamiento

compensar la comida

El otro día estaba entrenando después de una semana complicada en el curro (muchas horas, una rutina diferente….) y en la que apenas he encontrado tiempo (o fuerzas) para entrenar. El caso, estaba calentando y los primeros pensamientos que me vinieron a la cabeza fueron del tipo: “hoy y mañana entreno por toda la semana”. En definitiva, estaba (inconscientemente) tratando de compensar estos días atípicos y de no entrenar con un par de días “a muerte” y “dándolo todo”. Y entonces, me paré a pensar y detuve esta línea de pensamiento. No hay NADA que compensar. Es un día más de entrenamiento y punto. No hay que compensar absolutamente nada, ni en el entrenamiento ni en la comida. Tenemos muchísimos días en nuestras vidas y una semana, en el total, no es nada. No pasa nada. Al final, el pensamiento compensatorio, normalmente, nos conduce a conductas poco eficaces a largo plazo y nos encamina a cometer alguna que otra tontería o, incluso, barbaridad. Os voy a poner en este caso, por cambiar un poco del tema de la comida, el pensamiento compensatorio con el deporte.

Si uno lleva dos semanas sin entrenar y con poco movimiento, por mucho que los meses anteriores haya entrenado con normalidad, necesita un pequeño período adaptativo. El cuerpo y la cabeza lo necesitan. Durante dos semanas no echas nada a perder, pero es imposible pretender que el cuerpo esté en exactamente el mismo punto que hace dos semanas. Al final, con ese día de “hoy compenso” utilizamos las mismas cargas, mismas repeticiones e incluso le damos mayor intensidad a la rutina; no nos damos cuenta que nuestro cuerpo necesita un tiempo de adaptación. Sin ese tiempo, somos mucho más propensos a sufrir una lesión (aunque sea a largo plazo)  y a frustrarnos y desmotivarnos por no llegar al mismo estado de la semana pasada o por no mejorarlo. Nos cuenta mucho parar y darnos cuenta que hemos tenido una serie de factores que han significado que la semana no haya sido igual a la anterior y que explican que no podamos levantar X carga o nos fatiguemos algo más durante el entreno. Nos resulta complicado aceptar que hay MILLONES de cuestiones que nos influyen, tanto física como mentales, y que tienen su impacto en el entrenamiento.

Por no hablar de la culpabilidad que acompaña todo este proceso. Por una parte, nos sentimos mal porque durante X período no hemos entrenado o comido como “deberíamos”. Por otro lado, nos sentimos culpables porque sentimos que no alcanzamos el mismo nivel que antes en el gimnasio o podíamos haber comido “mejor”. Y encima, si con la comida ha habido excesos nos sentimos culpable durante esas comidas y no las disfrutamos como deberíamos.

Un entreno no vale por cinco, igual que una comida no compensa otra. No funciona así la cosa. Simplemente entrena lo mejor que puedas y punto.  Lo mismo con la comida, claro: no necesitas zumos detox para compensar tu tarta de cumpleaños, ni atiborrarte a proteína porque comiste pizza el fin de semana. Simplemente, vuelve a tu rutina habitual y listo.

Vamos a intentar silenciar poco a poco este tipo de pensamientos que suman tan poco y nos quitan tanto. Tratemos de disfrutar de lo que tenemos y hacer lo mejor que podamos dentro de nuestras circunstancias.

Muchas gracias por leerme y nos vemos pronto. Un besote grande. 

¿Qué estoy haciendo ahora mismo? - Update de mi vida

¡Hello aleolis! Jo, hace ya un tiempo que no me pongo frente al ordenador para escribiros y actualizar un poquito el blog. Y se hace extraño, no os creáis. Yo, que no suelo sufrir demasiado del típico síndrome de la hoja en blanco, hoy lo estoy sintiendo pero bien. El caso es que, como ya muchos de vosotros sabréis, en este último mes ha habido un cambio significativo en mi vida y claro, como todo gran cambio, ha afectado a muchos aspectos de mi vida, entre ellos el blog. Pero no pasa nada, os cuento y nos ponemos al día. 

blog perder peso desorientado trabajo

Mi historia

La gran noticia es que he encontrado un trabajo en el que tengo un buen sueldo, un buen horario y que se ajusta a mi campo de formación y de conocimiento. Destaco estos elementos de buen sueldo y buen horario porque lamentablemente es muy difícil encontrar algo parecido hoy en día en España para alguien joven. Al menos en mi campo, comunicación y marketing, rara es la empresa que ofrece remuneración por encima de los 500 euros (si es que ofrece), contrata sin un convenio de universidad por medio (pobre de ti si ya no puedes) o que no se sustenta gracias a un sistema de becarios rotatorios en la oficina. Por no hablar del elenco de superpoderes que se exigen, incluso para un puesto de becario, a cambio de nada. Porque señores, decir que se paga con formación es una vergüenza: aprender se aprende entres como trabajador, como becario o de visita por la oficina. Pero en fin, este es otro tema que da para un blog entero. Como podréis imaginar (o comprobar si lo estáis sufriendo) encontrar un trabajo en el que no te pidan hacer de todo, te paguen y tengas un horario que te permita tener vida fuera del trabajo es hoy un día algo así como un milagrito divino. 

El caso es que yo salí de la carrera descontenta (como tantos otros): no me veía trabajando en nada de lo que había estudiado y tenía la sensación de haber perdido muchísimo tiempo en clases que ni fu ni fa. Después, decidí reenfocar mi carrera y estudié un master de Comunicación Visual y Digital. Y bueno, algo mejor. No obstante, seguía sin tener mayor motivación por trabajar para nadie, no sabía qué quería y, vaya, que estaba más perdida que el diez sin el cero. Total, que mientras buscaba trabajo, me salieron cosillas de autónoma pero que desgraciadamente, ni de lejos me daban para ser independiente y autosuficiente. También hice mis cursos de entrenamiento personal y demás. Después, hice un curso enfocado a jóvenes desempleados de Marketing Digital que me motivó mucho en todo el tema de encontrar empleo por cuenta ajena: me empecé a interesar de verdad por encontrar un trabajo en una empresa y aparté, aunque sea momentáneamente, la idea de trabajar para mi. 

Total, que apareció el trabajo en el que estoy ahora: me encajaba bien y que oye, de momento, estoy contenta. Ahora mismo trabajo en una empresa de formación y soy tutora de marketing digital. Si tenéis más curiosidad y demás, podéis cotillearme el LinkedIN y así no entro en líos por aquí. 

Cambios

Empecé el 15 de octubre y desde entonces han habido una serie de cambios en mi vida que, como os comentaba antes, han afectado un poquito la publicación de posts por aquí y en Instagram. No obstante, he tenido que priorizar...y estoy segura que lo entenderéis. He tenido que centrarme en la organización de mis comidas, mis entrenos, proyectos que llevo con otras personas y mi vida social y familiar. Sin eso más o menos encarrilado y organizado, difícilmente puedo sacar esto adelante, jajaja. 

En mi caso, he dado la bienvenida a la vida de tupper.  Si no atendía la cuestión de la comida sabía que iba a gastar mucho dinero en comer fuera, además de un desorden de comidas que repercutiría en mi peso. Y, sinceramente, no me apetece. En cuanto al gimnasio, necesito entrenar para cuidarme física y mentalmente por lo que ha sido imprescindible organizarnos bien y cambiar un par de (grandes) cosillas. Tanto Emma como yo hemos pasado de ir a entrenar por la tarde noche a entrenar a las 7 de la mañana. Sí. Increíble. Ninguna de las dos nos lo creemos todavía, jajajaj. Pero bueno, ya me he enrollado bastante y quiero hacer un post en exclusiva para este tema. Y después bueno, pasar tiempo con mi familia y mis amigos y demás. 

Pero bueno, después de casi un mes ya trabajando puedo decir que más o menos tenemos la rutina encarrilada (recalco ese más o menos) por lo que espero poder retomar un ritmo de blog constante. No obstante, no puedo prometer nada. Hay días que llego a casa y no me apetece ver ni medio ordenador o no hay luz para sacar fotos o simplemente estoy que me caigo de sueño. En general, los findes son el momento en el que aprovecharemos para sacar fotos y preparar los posts, pero bueno, hay findes que serán de ver amigos, entrenar con tranquilidad, viajar o de clase (que a mi me va lo de meterme en saraos y me he apuntado al curso de coaching nutricional del ICNS) y no dará tiempo a más. Pero bueno, se hará lo que se pueda y, por mi parte, aquí seguiré aportando mi granito de arena. Al fin y al cabo, este blog y vuestras contribuciones son mi pasión y motivación.

Y bueno, después de esta chapa, os dejo por hoy que me tengo que ir a preparar la mochila del gym de mañana y esas cosillas. Un besote ENORME. Y gracias, gracias por todo. 

 

¿Por qué nunca me veo bien?

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No sé muy bien cómo enfocar este post: no sé muy bien cómo recoger en palabras la marabunta de pensamientos que se me pasan por la cabeza con respecto a este tema. El otro día enseñé por Stories una serie de fotos de mi hace unos años cuando alcancé mi peso más bajo. Explicaba que en ese momento no me veía bien, que vivía obsesionada con sacar fotos en las que se marcaran los huesos y comparando continuamente fotos en ropa interior frente al espejo. Bien, en ese momento, tras adelgazar mucho y estar más delgada que nunca en mi vida, no me veía bien. Me seguía viendo grande, no acababa de estar como yo tenía en mente que tenía que estar y ciertamente, veía miles de "fallos": en mis brazos, en mi tripa, en mis caderas, en mis piernas...vamos, enterita. No me veía ni bien de cara: me enervaba horriblemente verme la cara tan chupada. ¿Por qué se está yendo la grasa de mi cara y no del resto del cuerpo? Me enfadaba y me culpabilizaba. Explicadme vosotros qué persona tiene el superpoder de elegir de donde se le va la grasa y de donde no. Contadme porque yo no la conozco. Pero aún así, era mi culpa por "no estar haciendo suficiente" (ejem, ejem, dijo doña 5 horas en el gimnasio y comida de pajarito). 

Y sé, porque gracias a muchos de vosotros lo sé, que no estaba (ni estoy) sola. Que verse bien a uno mismo no depende tanto de lo que pesemos como de lo que tenemos en la cabeza. Muchas veces cuando adelgazamos, especialmente quienes hemos tenido sobrepeso u obsesidad toda la vida, lo hacemos creyendo que cuando adelgacemos, cuando ya no seamos gordos, seremos felices. Que todos los problemas mejorarán y la mayoría de ellos se desvanecerán. Creemos (generalizo) pensando que todo lo malo que nos pasa es culpa de nuestro peso, es porque "estoy gorda". Si el chico que me gusta me rechaza es porque estoy gorda, si a mi nadie me elige en el equipo es porque estoy gorda, si no me han dado el trabajo es porque estoy gorda, si mis amigos se apartan de mi es porque estoy gorda, si mi madre se enfada en casa es porque estoy gorda, y si no es por eso, sin lugar a duda, ser gorda lo agrava. 

Y bien, adelgazamos con ese mantra en la cabeza: "cuando esté delgada seré feliz". Y ay, qué equivocadas estamos y cuántas tortas necesitamos para darnos cuenta. Y es que, muchas veces, cuando adelgazamos nos lanzamos a la piscina y boom, no pensamos en si sabemos nadar o no. No tenemos un propósito claro más allá del "estoy harta de ser gorda, tengo que estar delgada para ser feliz" (lo de que lo hacemos por salud ya si eso en otra vida) y tenemos muy claro, cada una, a quien nos queremos parecer. En mi caso, a cualquier bloggera de moda de constitución delgada y aniñada que os podáis imaginar. ¿Tienen algo de malo sus cuerpos? Para nada. ¿Es un ideal alcanzable para mi? No. Porque hay veces que el, "todo es posible" no es cierto; porque tu constitución es la que es, tu genética te viene dada y hay cosas que por mucho que quieras no vas a poder cambiar. O el precio que vas a tener que pagar para cambiarlas es tan alto que seguramente no te merezca la pena. Ejemplifico para que no se me malinterprete: si yo mido 1,60, por mucho que quiera y me enrrabiete, no voy a medir nunca 1,75. Nunca, y es así. Si mi forma de la pantorrilla es curva a los lados, lo es con más y con menos grasa: es su forma y no puedo cambiarla. Punto. 

El problema, muchas veces, es ese. Utilizamos el proceso de adelgazar como un medio sin trascendencia para alcanzar un fin que no siempre es alcanzable y que, generalmente, se construye a base de comparaciones y admiraciones hacia otras personas que consideramos "guapas"o que tienen "cuerpazo". No nos paramos un minuto a pensar qué hay detrás del físico de esa persona, cómo somos nosotros y cómo es nuestro cuerpo, cómo es nuestro entorno o para qué realmente, más allá del tan abstracto "ser feliz", nos estamos embarcando en ese proceso. 

Así pues, nos ponemos las anteojeras (eso que se le pone a los caballos para que no miren a los lados) y pisamos el acelerador. Nos da igual si por el camino nos cargamos postes, se nos desgastan las ruedas o nos quedamos sin gasolina. Hasta que nos llevamos el bofetón. La torta del siglo. Llegar a lo que uno tenía en mente, pongamos pesar X o entrar en tal talla, y sentirse, en muchos aspectos, igual de mal o peor que antes. Seguimos sin tener esas piernecitas largas, estrechas y cuyos muslos no se rozan, en casa sigue habiendo broncas y el chico/a que nos gusta sigue sin estar interesado en nosotras. Vaya, igual no todo era estar gorda. Y la sensación de sentirte pequeñita sigue ahí, de no saber que ponerte porque todo te queda mal también y el miedo a ponerte bañador, ir a la playa o bajar a la piscina...intacto. 

Y he aquí el problema. Cuando adelgazas para ser feliz, con la comparación como motor principal y con tu valía medida por un número (sea el peso, la talla, las medidas, me da igual) estás condenado, más tarde o más temprano, a vivir frustrado. Porque verás, y especialmente me dirijo a quienes nunca han experimentado el ser delgado, que unos kilos menos no te dan la felicidad, que nunca serás esa persona con la que te comparas o la que admiras y que siempre habrá un número más bajo al que llegar. Y eso, queridos lectores, es muy muy peligroso. 

Adelgazar es un camino, y probablemente un camino más largo de lo que te gustaría. Y, soy consciente que, dependiendo del punto en el que estés, lo que te digo no te guste y tengas que pegarte el tortazo por ti misma. Vamos, que no me vas a hacer ni caso. Pero bueno, sigue leyendo, al menos para que tengas ahí el run run. Decía, adelgazar es un camino muy largo; de hecho, es posible que alcances una meta física pero el trabajo mental necesite mucho más tiempo. Quizás, toda una vida...no lo sé. Pero es importante TENER PACIENCIA y buscar SIEMPRE hacer las cosas bien desde el principio, empezando por huir de las dietas milagro y los planes de entrenamiento en los que en 5 días has perdido tu grasa corporal. Es fundamental, que te aprecies y te valores en función de los logros que hagas como persona: ir a una clase colectiva aunque te daba vergüenza, elegir frutos secos en lugar de gominolas, atreverte a decirle al chico que te gusta lo que sientes, ponerte en bañador...¡LO QUE SEA! Lo que sea que a ti te haya hecho superarte y te haya hecho sentir bien. Algo que estés orgulloso de contarle a alguien, que te haga avanzar y crecer como persona. Y esto puede o no estar relacionado con adelgazar, insisto todo sirve. Adelgazar es una parte más de tu vida, pero no ES TU VIDA. Tu no eras antes una persona diferente cuando estabas gordo. Te guste o no eres la misma persona, con muchos cambios, pero el mismo cerebro, las mismas manos y el mismo todo. Habrá muchas cosas de tu pasado como gordo, repito, especialmente si lo has sido siempre, que no se irán con la grasa y con las que tendrás que lidiar para encontrar esa ansiada felicidad. Adelgaza por y para ti. 

Y después de mucho leer, ahí tenéis mi respuesta a la pregunta: los números y las comparaciones son ladrones de felicidad. Os suelto el rollo que os he contado no porque yo haya asimilado esto al 100%. Para nada, a mi me cuesta esfuerzo diario y días muy malos aplicarme lo que os comento aquí. Pero sí que es verdad, que no siento que merezca menos por no estar como X persona ni voy al gimnasio con el único propósito de quemar y quemar y quemar calorías. Lo que no quita que muchas veces vea una foto en Instagram y diga, jope ojalá tuviese ese cuerpo. En otro post podemos hablar de cómo lidiar con este tipo de pensamientos, que si no se nos va a hacer muy largo el post.

Espero que os haya gustado y que me comentéis lo que penséis o necesitéis. Quereos mucho. Un beso gigante. 

 

¿Qué leí en Otoño? - La biblioteca de Aleoli📚

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¡Hello mundo!

En agosto publiqué una foto en Instagram donde os contaba que quería empezar a leer más. Por mil motivos (o excusas) dejé de ser una persona que devoraba libros, una niña pegada a un libro, a no leer prácticamente nada. Un día me di cuenta del tiempo que pasaba viendo Stories de gente que realmente no me importaba, consultando Instagram casi al minuto para al final acabar con la desagradable sensación de no haber hecho nada (repetidamente) y de estar viviendo la vida de otros y no la mía. Y pensé ¿y por qué no invierto ese mismo tiempo en libros? Y vaya, creo que más o menos lo he conseguido. Entre finales de agosto y septiembre me he leído cuatro libros y he empezado otro. No sabía si ahondar o no en este post en los motivos que nos llevan, a cada día, en general, a leer menos y menos. Llevo dándole vueltas al impacto que tiene esta realidad en nuestra sociedad: cómo afecta esto a nuestra capacidad crítica, a nuestra gramática y ortografía, la dependencia que tenemos del teléfono móvil y las redes sociales y a otras cuestiones como la concentración y el análisis. Pero bueno, he decidido que mejor lo dejamos para otro post porque si no esto se va a hacer eterno. 

En esta entrada no voy a dar información detallada de cada libro, es decir, no voy a decir cuántas páginas tiene el libro, editorial o fecha de publicación. Toda esta información la tenéis a golpe de click y realmente, no me apetece recopilarla. Únicamente os voy a compartir mi opinión por si queréis contrastarla con la vuestra, buscáis una nueva lectura o queréis saber qué se dice de determinado libro. Así que allá voy. Por cierto, pinchando en el título de cada libro os lleva Amazon directamente ;). 

En septiembre leí (todo son novelas):

Expresé mi opinión con pasión en Instagram Stories a medida que iba leyendo este libro porque, de verdad, no podía contenerme. Sin ninguna duda, es uno de los peores libros que he leído en mi vida. Lo único bueno que le encuentro a este libro es el principio, que oye, no le quito mérito, es llamativo. Y punto. La patada, perdón, el patadón que le da a nuestra gramática no tiene perdón. Me resulto complicadísimo seguir la trama y el hilo de la historia porque la redacción, sinceramente, no hay por donde pillarla: construcciones gramaticales inventadas, gerundios e infinitivos incorrectos, palabras repetidas varias veces en una misma frase, términos pomposos para disfrazar una redacción pobre y descuidada. De verdad, yo tuve la sensación de que nadie había editado y revisado ese libro. Leerlo me dolió. En cuanto a la historia, que supuestamente es lo que hace a este libro tan increíble, qué decir. Hay muchísimas novelas que también tienen una buena trama y están bien escritas. Ésta, por el contrario, se desarrolla con personajes mal construidos, una falta de documentación aterradora y una historia que acaba por no tener ni pies ni cabeza. 

No lo recomiendo. Pero oye, que para gustos, los colores. 

No está en la foto porque no lo tengo conmigo, pero también leí el thriller de Carme Chaparro, "No soy un monstruo". Después de lo desencantada y desilusionada que venía del libro anterior, era relativamente fácil que todo me supiese a gloria. Este libro me gustó. Me mantuvo intrigada, me encantó el final y me entretuvo. Si os gustan las novelas de casos policiales y demás, yo diría que sí que os va a entretener. 

Os voy a ser sincera. Compré este libro porque me encantó la portada. Quiénes me seguís por Instagram, sabéis que tengo una obsesión con los cactus. Pero desde hace mucho tiempo, ¿eh? Que yo soy muy hipster para estas cosas: yo lo vi primero😎. Bueno, el caso, vi que era de misterio y que tenía cactus en la portada y dije: "¡pa mi!". Se trata de un libro fácil de leer, aunque hay partes que se me hicieron un poquito densas, pero que, oye, te mantiene en tensión, no tienes ni idea de qué pasara (aunque bueno, seré sincera: a mi el día que repartieron el don de predecir finales e intuir el desenlace, me debieron pillar de vacaciones). Me gustó mucho la ambientación de la novela, se nota que Paul Pen se documenta...no como otros. Ejem, Javier, ejem. Las descripciones de los paisajes, de donde sucede la historia y de los personajes me transportaba perfectamente y, de verdad, sentía que estaba ahí entre cactus. 

Me encantaría deciros que me ha encantado, que me ha removido el corazón y que se ha convertido en uno de mis libros favoritos...pero no. Probablemente, al estar algo oxidada en el hábito lector, concentrarme con este libro me costó mucho. Lógicamente, para leer este libro hay que contextualizar y enmarcar la época cuando se escribió y hay que armarse de paciencia porque, probablemente, tengas que releer una misma frase varias veces y aún así, te cueste digerirlo. Es decir, ¿lo recomiendo? Sí. Creo que poco a poco hay que ir leyendo libros clásicos de la literatura universal, pero, no quita que sea denso ni que nos tenga que gustar. Compré la versión bilingüe para poder disfrutar del original y menos mal, porque si únicamente hubiera comprado el libro en inglés, no me hubiera enterado de nada. En el caso de este libro, además, debo señalar que pequé demasiado en eso que se conoce como "deformación profesional". Y es que, como sabéis uno de los grados que estudié fue Traducción e Interpretación. Al tener ambas versiones (español e inglés) en la misma página no podía evitar centrarme más en la traducción, sus retos y analizar cómo lo había resuelto el traductor que en la historia en sí...que, siendo sinceros, se me hacía un poco empalagosa. Dicho esto, lo recomiendo. Eso sí, con paciencia. 

He incluido Patria aunque no lo he acabado de leer todavía porque, técnicamente lo empecé en Septiembre y así aprovecho para comentaros qué me está pareciendo de momento. La palabra que para mi define lo que llevo leído es: tierno. Me está resultando una lectura tremendamente tierna. La manera en la que está escrito el libro, la historia y la ambientación general se me hace enternecedora, aunque bueno, entiendo que haya quien no esté muy de acuerdo con esta palabra por motivos obvios. Pero bueno, ya os contaré más en detalle el mes que viene. 

Y hasta aquí las opiniones de hoy. Espero, de verdad que nadie se sienta ofendido por ninguna de ellas. Lo bonito de todo esto es que al final un mismo libro tiene un impacto y una impresión única en cada persona que nos permite debatir, discutir y tener conversaciones interesantes🙃. Si tenéis Goodreads podemos ser amigos y cotillearnos libros y esas cositas guays. Mi usuario es: aleoli y el link directo es este.

¡Espero que os haya gustado el post! Contadme qué estáis leyendo ahora mismo, recomendaciones o, si habéis leído alguno de estos, vuestra propia opinión. Un besote ENORME. 

 

Motivación y disciplina para adelgazar. ¿Cuál es la diferencia?

disciplina motivacion adelgazar

¡Hello aleolis!

Dicen que para adelgazar hay que estar muy motivado: motivado para "hacer dieta", para entrenar, para resistirse a la tarta de cumpleaños de tu mejor amiga o, en general, para conseguir un objetivo. La idea general es que necesitamos grandes dosis de motivación para lograr algo, en este caso adelgazar. Y sinceramente, desde mi punto de vista, lo que realmente necesitamos para lograr bajar de peso y MANTENERLO en el tiempo es disciplina. Y como todo lo bueno, cuesta un poquito conseguir dominar este arte. Pero bueno, vayamos por partes. 

La motivación esta genial y es FUNDAMENTAL para arrancar. Pensemos en un coche, ¿de acuerdo? Bien, la motivación podría asemejarse al gesto de introducir la llave y girarla para que arranque el coche, pero lógicamente para que éste se mueva (al menos de momento) necesitaremos apretar de manera continuada el pedal y el freno. Simplemente con el giro de la llave no es suficiente. Como decía, necesitamos apretar el freno, el acelerador y tener gasolina en el depósito; digamos que estos elementos podrían compararse con la disciplina. 

LA MOTIVACIÓN

Y, ¿por qué no podemos depender ni sustentar nuestro proceso de pérdida de peso en la motivación? Porque ésta, queridos lectores es dependiente de muchos factores: de nuestro estado de ánimo, nuestro estado emocional y un montón más de factores. La motivación puede durar más o menos tiempo, pero SIEMPRE es temporal. Resulta IMPOSIBLE mantener un mismo nivel de motivación con respecto a un tema durante toda una vida. En el caso de adelgazar, es imposible estar siempre A TOPE y lleno de ganas y POWER interior: habrá veces que te frustres, que no logres los avances que esperabas o que des algún paso hacia atrás. Y todo ello tendrá impacto en la motivación. Cuando dependemos de la motivación para hacer algo, normalmente, únicamente lo llevemos acabo cuando nos sintamos de determinada manera. Y, como digo, habrá MUCHOS días en los que la motivación no esté por las nubes. Este es el motivo por el que las dietas no funcionan. Esperamos a ese lunes en el que estamos super motivados para comprar lechuga en lugar de Nocilla y cambiar las galletas por pan integral; pero resulta, que el miércoles en el trabajo te ha caído una bronca de tres pares de narices, hayáis discutido con vuestra pareja y tengáis vacía la nevera. En este momento, en el que se dan todos los factores para que toméis decisiones que el lunes no querías tomar es cuando la motivación no funciona. Es hora de la CHAN CHAN CHAN...¡DISCIPLINA!

LA DISCIPLINA

La disciplina es nuestra mejor superpoder; no importa como te sientas, qué te apetezca o no, a la disciplina no le importan tus sentimientos, es una gran roca emocional, únicamente quiere QUE LO HAGAS. Aplicar la disciplina para conseguir nuestros objetivos es un método de resolución de problemas que no depende de cómo nos sintamos. Es decir, cuando aplicamos la disciplina, no esperamos a tener ganas para hacer algo, lo hacemos a pesar de no tener ganas. La disciplina, es lo que crea hábito. ¿Es sencillo? ¿Es fácil? No. Como todo lo bueno, cuesta. En general, de manera natural, nos resistimos al cambio, a lo difícil, a lo tedioso, a lo que nos da miedo. No obstante, cuando hacemos aquello que estamos posponiendo por pereza, falta de motivación, desgana y demás, el subidón de adrenalina, de orgullo y confianza personal son incomparables. Y, al final, esta sensación, el saber que estás haciendo para ti lo que más te conviene a pesar de que no sea lo que más te apetece en ese momento, es lo que creará el hábito. Y de ahí, aleolis, ya es muy difícil salir. 

LA RELACIÓN DISCIPLINA - MOTIVACIÓN

¿Quiere esto decir que nos olvidemos de la motivación? ¿Que no la necesitamos para nada? EEEERROR. En absoluto. Hemos dicho que el coche no funciona sin arrancarlo, ¿no? Tenemos que aprovechar los picos de motivación para construir y trabajar la disciplina (como un músculo) o para proporcionarnos un extra de ganas que nos permita entrenar con más intensidad o ponernos un poquito más creativos en la cocina. En ocasiones, esos picos duraran más y en otras menos, pero SIEMPRE tenemos que aprovecharlos mientras duren, no depender de ellos. 

Pero, ¿quiere esto decir que no puedo tener ni un día vago?¿Un día que no me apetece hacer nada? CLARO QUE SÍ. Un año tiene muchos días, muchos días para todo. Dentro de los 365 días con los que contamos, hay días que nuestro cuerpo nos va a pedir no entrenar, nos va a pedir comer algo que se salga de nuestra alimentación habitual. Claro que sí. Y está BIEN. No pasa nada, no hay cabida para los remordimientos. Para eso está el hábito y la disciplina, para reconducirnos de nuevo. Eso sí, que estos días sean puntuales, que no se convierta en una espiral infinita. 

Así que, en conclusión y para ir acabando, que me he enrollado mucho: si quieres hacer algo ponte hoy mismo, ahora mismo...aunque no te apetezca. Da un pasito. Por norma general, la motivación llegará y aumentará en cuanto te pongas en marcha y te decidas a hacerlo. Lo cual me recuerda mucho a esta famosa frase de Picasso: "La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando". Pues algo parecido pasa con la motivación...que al fin y al cabo, no deja de tener un gran componente de inspiración ;). 

¡Un besote muy fuerte! Nos leemos pronto :)

 

Lo haré cuando adelgace

motivación adelgazar como perder peso lo haré cuando adelgace

"Lo haré cuando pierda peso". "Me apuntaré cuando esté delgada". "Me lo pondré cuando me quite esta tripa". Estas son algunas de las frases que me repetía (y que todavía, de vez en cuando, resuenan) una y otra vez. En mi cabeza, todo lo bueno me llegaría y me pasaría cuando estuviera delgada: ir a la piscina de mis amigos, irme de vacaciones a la playa, ponerme una falda o vestido o apuntarme a clases de baile. Estas eran sólo algunas de las cosas que posponía hasta que, milagrosamente, algún día consiguiese perder peso. Vaya, puse mi vida en pause hasta que estuviese delgada. Durante mucho tiempo asocié la felicidad a estar delgada, creía que cuando estuviese delgada alcanzaría un estado de felicidad tal que sería capaz de hacer todo aquello que estaba dejando de hacer, decir todo lo que me estaba conteniendo y, en definitiva, vivir. Me privé de todo esto por el hecho de estar gorda, como una especie de castigo por mi condición.

Lo duro llegó cuando adelgacé y todavía no era capaz de darle al "play". Seguía sin tener la confianza para hacer todo aquella que había imaginado durante años y me mantenía centrada y agobiada en seguir perdiendo peso, puesto que, para mi, todavía estaba muy lejos de "estar bien". De esta manera, seguí en el mismo pensamiento del: "cuando llegue a pesar tanto, haré X". Hasta que un día, me di cuenta, y por fin advertí que, el estar delgado no da la felicidad divina  ni el pase directo para alcanzar tus aspiraciones, deseos y metas. Que la vida no pasa de negro a blanco por estar delgada. Simplemente no es así. Muchos de nosotros empezamos a adelgazar con esa mentalidad: que todos nuestros problemas se esfumarán una vez estemos delgados y es importante ser consciente de que, aunque muchas cosas puedan mejorar, el mundo sigue igual y el nuestro particular también. Hay muchas otras variables y circunstancias en la vida que nos rodean y nos influyen. 

Por eso es importante trabajar la cabeza en un proceso de pérdida de peso y, sobre todo, estemos en el peso en el que estemos, no poner nuestra vida en pausa. En mi caso, creo que ese fue el motivo principal que me impulsó a adelgazar: ver que pasaban los días/años (a una velocidad vertiginosa) y yo dejaba pasar de largo todo aquello que me apetecía hacer: viajes con mis amigas, días de piscina o prendas de ropa que me hubiera encantado ponerme. Aún así, me equivoqué pensando que todo esto dejaría de ser una preocupación una vez adelgazase, porque no lo fue. Incluso a día de hoy sigo trabajando para superar miedos e inseguridades que un día pensé que no tendría en mi estado actual. 

Así que, desde mi experiencia te digo, estés donde estés: VIVE. Haz lo que te apetezca hacer peses lo que peses y tengas lo que tengas; el tiempo pasa mucho más rápido de lo que nos gustaría y no hay sentimiento más amargo que el "me quedé con las ganas de". No vales menos ni tienes menos derecho a disfrutar de lo que sea por estar gordo/a. Te recuerdo que no somos únicamente nuestro cuerpo, que hay persona más allá. 

Y dicho esto, ¡a vivir!

 

¡Bienvenido Aleoli!

la matricula roja aleoli

¡Aloha a tooooodos!

Hace unas semanas pudisteis comprobar como, poco a poco, iba cambiando cada uno de los nombres de las redes sociales donde, durante años, nos encontrabais como "La Matrícula Roja". Y es que, efectivamente, hemos decido estrenar nombre y aventurarnos a la locura que esto conlleva. 

La pregunta que, sin duda, más he recibido estos días ha sido la de: "¿y ese cambio de nombre?" Y bien, hoy os vengo a explicar claramente los motivos que han impulsado el cambio y, lógicamente, el porqué de nuestro nuevo y flamante nombre. 

La Matricula Roja nació con la ilusión y emoción con la que se crea cualquier blog: ganas de escribir, de contarle al mundo "no sé muy bien qué" y que, sin premeditarlo, se convirtió en una página donde compartir nuestra experiencia con la vida sana, la pérdida de peso y el gimnasio. Empezó cuando aún estaba en plena carrera y como buen boceto digital, carecía de cualquier tipo de plan, estrategia o estructura. Simplemente, se impulsaba con cariño, ilusión y ganas de ayudar a los demás. Cuando teníamos tiempo libre se lo dedicábamos y aparecíamos sin parar por aquí, y otras, podían pasar meses sin teclear palabra. Además, como es lógico, cada bache que nos ha ido presentando la vida, ha tenido su reflejo e influencia por aquí. Es decir, cuando estábamos/estaba pasando un "mal momento", La Matrícula Roja también lo sufría. Al fin y al cabo fue, y es, una extensión de lo que somos nosotras. A medida que han ido pasando los años, nos hemos dado cuenta de la necesidad de profesionalizar nuestro contenido para que llegue al mayor número de personas, nos permita rentabilizar el tiempo que invertimos en el blog y nos permita diversificar nuestro trabajo. Esto no significa que el contenido que veréis a partir de ahora será contenido de click fácil, repetitivo y que sí, llama la atención, pero no aporta nada. En absoluto, mi intención es mantener la frescura e improvisación en cada post, porque no, no sé escribir sin cariño y sin humanidad. No obstante, sí que habrá una mayor organización con el número de posts por semana, tipo de posts, gestión en redes del contenido y demás. Pero en fin, se trata de temas más bien administrativos y de gestión que, poco deben repercutir en la calidad del contenido. Para vosotros, nuestros lectores matriculeros, no se traduce más que en ventajas. 

Por otro lado, La Matrícula Roja nació en cierta medida porque yo, Ale, siempre he sido muy de esto de abrir blogs, canales, estrenar cuadernos y empezar agendas. Emma, no tanto. Nuestra matriculera borde se embarcó en esta aventura un poco obligada por mi, pero le ha echado ganas, tiempo y esfuerzo como nadie. No obstante, a medida que crecemos, yo incluida, nuestros intereses cambian, se apagan ilusiones y se encienden otras. Y eso...es bien. Se llama cambio, y hay que darle la bienvenida. Además, para ser sinceros, el blog ha estado siempre capitaneado por mi propia experiencia con la pérdida de peso, mi frikismo por la nutrición y el ejercicio físico y lo mucho que empatizo con estos temas. De hecho, desde el principio fui yo la que me encargué de las redes sociales, de interactuar con vosotros y Emma, en un segundo plano, aparecía, en gran medida, porque yo la empujaba a hacerlo. De este modo, la conexión con vosotros y el blog ha sido siempre mucho más cosa mía que suya. No obstante, Emma SIEMPRE ha estado ahí: para aportar, para trabajar, para mejorar y para ayudar. Todo lo visual que veis en el blog (que no es poco) es de su puño y letra. 

No obstante, hablando del futuro del blog, de lo mejor para el mismo y de los nuevos proyectos que se plantean decidimos que el hecho de "vender" dos cuando en realidad es la historia y pasión de una, apoyada por un equipo inmejorable, no tenía mucho sentido y creaba confusión. A pesar de ser yo quien siempre escribe en Instagram, hay mucha gente que no sabe si habla Emma o Ale. Además, ambas estamos viviendo muchos cambios personales y profesionales que, con bastante probabilidad, supongan estar lejos la una de la otra en un futuro no tan lejano. 

Sumado a esto, lo cierto es que llevamos ya tiempo sintiéndonos algo atadas a un nombre que no sentimos que represente bien lo que os contamos día a día y lo que queremos comunicar. El blog se llamó así porque en su momento no se nos ocurrió nada mejor y, como buenas novatas que éramos, no pensamos en las limitaciones visuales, terminológicas y comerciales que nos podía traer. 

Y más o menos, estas son las razones que han impulsado el cambio de nombre. ¿Significa esto que Emma desaparece para siempre? ¿Que nos llevamos mal? En absoluto. Emma sigue ahí, forma parte del equipo de Aleoli y siempre siempre siempre será así. Todo el tema gráfico, ciertas fotografías, la página web y el apoyo incondicional son y serán Emma. No ha habido NINGÚN tipo de mal rollo entre nosotras, ni broncas (más allá de las típicas de hermana) y sigue siendo mi mejor amiga, mi persona favorita en el mundo y por la que daría una pierna si hiciera falta. La decisión ha sido fruto de una profunda reflexión, mucho amor por "La Matrícula Roja" y el deseo de hacer lo mejor para el blog. 

Así pues, nace Aleoli. Como podréis observar, el nuevo nombre está formado por dos sílabas: "ale" y "oli". Muchos de vosotros no lo sabéis, pero mi comida (o una de ellas) favorita desde que tengo uso de razón son las patatas alioli. Pero de esas que están cocidas y no fritas. De las del bar de toda la vida, esas. Así pues, gracias a mi nombre acortado (Ale) y al destino (ya que estaba libre el dominio) pudimos empezar esta semi-nueva andadura con Aleoli. Después de las pizarras de brainstorming llenas de nombres y no estar convencidas con ninguno, apareció Aleoli y nos encantó. Transmitía amor por la comida, pero no nos limitaba exclusivamente a un blog de recetas. Al mismo tiempo, el juego de palabras nos transmitía frescura y diversión. Y, desde un punto de vista estético, Emma le veía mucho potencial. Así pues, nos decidimos, nos pusimos manos a la obra y en la obra seguimos. 

Y bueno, no tiene mucho más. Aquí tenéis los motivos del porqué de nuestro cambio y la explicación del nuevo nombre. Esperamos veros por aquí igual que lo habéis estado haciendo hasta ahora y, como siempre, quiero agradeceros, desde lo más profundo de mi corazón matriculero todo el apoyo que nos dais y nos habéis dado duranate estos años. 

Gracias. 

aleoli la matricula roja

¿Se puede comer avena cruda? - Respondiendo a Google

se puede comer avena cruda

La respuesta la pregunta es: . Puedes comer avena cruda y es mortalmente peligroso para tu salud...ahora, un poco atragantado en la garganta sí que se debe de quedar. A la hora de tomar avena cruda hay que tener en cuenta un par de cosas, pero oye, si te gusta la avena cruda, dale. 

Lo primero que hay que tener en cuenta es el número de calorías. No es lo mismo una taza de avena cocida que una taza de avena cruda. Mientras que la taza de avena cocida tiene unas 170 calorías, una taza completa tiene más de 300. Por eso, mira bien tus cantidades porque sin quererlo se te puede ir de las manos y estar desayunando como para cuatro personas. 

Dicho lo cual, es conveniente acompañar la avena con algo de líquido: agua, yogur, leche, leche de almendra, fruta, en batido y demás para minimizar el posible malestar intestinal que nos genere la fibra, dicho a lo bruto, evitar gases. Además, hay otra cuestión algo más compleja y es el tema de los fitatos. Para no liaros demasiado, digamos que la avena ( y otro alimentos) tienen una cosa llamada fitatos que impiden la absorción de otro minerales. Pero vamos, no te preocupes, mejor tomar avena cruda que un croissant de bolsa. 

Y bueno, otro beneficio de cocinar la avena es el sabor, claro está. Sé que a veces puede dar pereza pasar por la cocina, pero no necesitas ni encender un fuego. Puede dejar unas gachas nocturnas hechas la noche anterior, irte a dormir y tener un desayuno rico rico. De verdad, el desayuno gana muchos con la avena aderezada que simplemente cruda. Pero bueno, eso te lo dejo ya a tu elección. Te dejo por aquí algunas recetas por si te animas: ¡quiero darle sabor a mi avena!

Así que amiguis, cerramos un domingo más de "Respondiendo a Google". ¡Espero que os haya gustado y nos vemos en el siguiente!

Favoritos Julio 2017

¡Aloha matriculeros! Como de año en año...hoy os presento mis favoritos del mes. Un poquito de todo, nos evadimos de la jelzi laif y nos contamos nuestras cositas del día a día: música, planes, restaurantes, recetas, todo es bienvenido en los favoritos del mes. 

Música

Voy a empezar con lo que más me gusta en el mundo: ¡Spotify! Y es que no sé que haría en mi vida sin música y sin Spotify, acompañándome desde 2009. Caray, en un par de años celebramos la década juntos...¡cómo pasa el tiempo! Bueno, voy al grano. 

Este mes ha sido muy latino, lo sé, lo siento para los antireggaeton y odia-zumberos. Pero no sé cuántas veces habré podido bailar este mes: Loco enamorado de Abraham Mateo y Lo que tienes tú de Max Pizzolante (un temazo de zumba que alucináis). Os dejo por aquí los vídeos del Yutuf. 

 

Además del latineo, he estado muy pesada con una canción que se llama Back to '94 de Daddy's Groove y Caraluna de Bacilos. 

Cada mes del año desde 2011 hago una lista con las canciones que me apetecen o que voy descubriendo ese mes. Así que os dejo por aquí el link directo a la lista de este mes por si os queréis suscribir. 

Cocina

Este mes ha vuelto la fiebre por las tortitas, especialmente por lo fácil que me hace la vida mi nueva máquinita: la Nutribullet. Yo la compré rebajada en Amazon durante el Prime Day, pero la encontráis aquí. Es una batidora fantástica: pica todo, es súper limpia y compacta. Un 10. 

nutribullet opinion españa

Además de las tortitas, la Nutribullet y obviamente, la sandía, este mes me ha dado fuerte por las alcachofas: como acompañamiento, como elemento principal de una paella y en caldo. Os quiero recomendar fervientemente el caldo de alcachofa de Aneto: 100% natural, combina a la perfección con los arroces e incluso como bebida fría. Ya os digo, ¡fiebre de alcachofas!

caldo aneto alcachofa

Restaurante

Por casualidades de la vida he cenado dos veces este mes en Barbara Ann. Un restaurante que siempre me había llamado la atención pero que todavía no había probado. Sin duda, ha entrado en mi top diez de restaurantes en Madrid. Se trata de un local muy pequeño, con una carta limitada (pero con unos nachos que quitan el hipo) y un ambiente diez. Si vais el sábado tendréis música en directo (quitan las mesas) y diversión asegurada: eso sí, reservad. Mis recomendaciones, como digo, los nachos, el bao bun de rabo de toro y el postre de pirámide (sólo tienen dos, así que preguntad por ellos y se identifica rápido). 

 
barbara ann madrid
 

App

mapstr app madrid españa

Si hay una aplicación con la que he dado la tabarra este mes por Instagram ha sido: Mapstr. Se trata de una aplicación muy sencilla donde apuntar todos los restaurantes, locales, tiendas, playas molonas, etc que quieras. Consiste en un mapa de lo más normal, con localización y un sistema de etiquetas que te permite identificar cada cosa que guardas como más te guste. A mi me resulta comodísima porque, pongamos, estoy por la zona de Alonso Martínez y no sé muy bien donde comer pero me apetece hamburguesa. Lo único que tendría que hacer es abrir la aplicación, me localizaría donde estoy, me aparecerían todos mis sitios guardados y lo filtraría por "hamburguesa". 

Además, puedes seguir amigos y ver sus mapas, con lo cual puedes descubrir un montón de sitios nuevos. Yo estoy enganchada. Mi usuario es: @alecub29, por si os animáis y queréis empezar a añadir cositas. 

 

 

Series

La verdad es que este mes he acabado unas cuantas series que tenía a medio empezar, pero sin duda, me quedo con Handmaid's Tale. No quiero decir mucho porque creo que es mejor que entréis a HBO y la devoréis. Si os gustan las distopias, yo creo que os encantará. Las interpretaciones y la escenografía es brutal. De verdad, recomendadísima. 

opinión handmaids tale

Deporte

Este mes ha sido el mes de la comba. He vuelto fuerte con mis dobles y mis saltitos de comba. Sin duda, después de Zumba, saltar a la comba es mi manera favorita de hacer el cardio. La clave con los saltos de comba es la paciencia y el toque de muñeca...si estáis en ello, ¡mucho ánimo y mimos para latigazos! Os dejo el enlace directo a la comba que utilizo yo aquí.

Prenda

Digamos que yo soy muy de temporada invierno...la ropa de verano no me gusta nada, no estoy cómoda y bueno, me gustan mucho más los abrigos que los bañadores, ¡qué le voy a hacer! Pero bueno, os voy a dejar las tres piezas de rebajas que me he comprado y que más estoy utilizando...porque meeeee encantan. Como no, también tengo perfil en 21 buttons, por si queréis cotillear mi armario, el usuario es alecub29. 

¿Cómo perder un kilo por día? - Respondiendo a Google

¿cómo perder un kilo por día?

¡Aloha matriculeros! Redoble de tambores, expectación pre momento "se está conectado la wifi" porque hoy se estrena una nueva sección en el blog: "Respondiendo a Google". En esta sección lo que pretendo hacer es precisamente eso, contestar las dudas más buscadas en Google relacionadas con perder peso, alimentación y entrenamiento, pero bueno, especialmente en la cuestión de perder peso. Lo único a lo que yo me limito en el buscador es a teclear letras al azar y esperar a ver qué pregunta sale que pueda responder. No tiene más. He estado cotilleando y...madre mía, tenemos dudas y mitos para rato. 

En este piloto vamos a responder una excelente pregunta: ¿cómo perder un kilo por día? Bien, si eres uno de esos que han buscado esta pregunta: STOP. No puedes perder un kilo por día de manera saludable. Simple y llanamente es imposible. Del mismo modo que no ganaste esos kilos que quieres aniquilar de día en día, tampoco puedes pretender eliminarlos a la velocidad de la luz. Simplemente no se puede y tienes que aceptar que es así. 

Si hay alguien que te promete perder un kilo al día, huye. Corre todo lo lejos que puedas y no vuelvas nunca más. Lo repito una y otra vez pero: lo que rápido llega, rápido se va. Y si por alguna misteriosa razón (o pastilla) logras perder un kilo al día, verás lo rápido que los reganas, y muy probablemente, por partida doble. Así que olvídate. 

La única manera que hay de perder kilos es a través de una alimentación saludable, ajustada a tus requerimientos calóricos y actividad física. Lo sé, es duro. Pero quien algo quiere, algo le cuesta. De vez en cuando toca luchar contra la mentalidad cómoda y rápida, tan siglo ventiunista de "lo quiero ya y lo quiero ahora". La cifra ideal por semana es de medio kilo, es decir, si a la semana pierdes medio kilo, quédate más que satisfecho. Aprovecho para recordarte que, desgraciadamente no todo en la vida es peso, y éste, es muy muy variable. De este modo, puede que ese medio kilo que hayas perdido no sea de grasa y sea de líquido o dios no lo quiera, músculo. Por eso es importante que, además del peso, te tomes medidas y compruebes con la ropa tu progreso. Centrarte en el número de la báscula, únicamente te llevará a frustraciones. Si comemos bien, y no hacemos locuras, será más fácil que ese medio kilo que nos hemos quitado sea de pura grasa😈. 

Y hasta aquí el "Respondiendo a Google" de hoy. A graves problemas, grandes soluciones señores.

Un beso fuerte y ¡hasta el próximo Respondiendo a Google"

¿Por qué he limitado mi consumo de embutidos?

¡Aloha matriculeros! 

El otro día os comentaba por Stories que he decidido reducir a un día por semana (o menos) el consumo de embutidos. No obstante, no quería sonar alarmista y por eso os prometí un post bien detallado del por qué de la decisión. 

Hace no mucho escribí un post sobre los embutidos y cómo escoger los mejores cuando vamos a hacer la compra. Podéis leerlo por aquí. Bien, lo que quiero decir es que sí, comía embutido pero siempre de bastante calidad: pavo natura, pollo natural, jamón cocido, etc. Nada de fiambres megablancos ni reducidos en grasa, ni con aceitunas ni nada de nada. Entonces, ¿por qué vas a dejar de consumirlos tanto?, os preguntaréis. 

Bien, la razón no es tanto una decisión tomada en función del alimento y sus propiedades (que también), sino más bien relacionada con mi relación con la comida. Hace no demasiado me di cuenta de la relación de dependencia que tenía con los embutidos. Un día me di cuenta de que los consumía a diario, de que me causaba malestar no contar con ellos en mi despensa y encontrarme un desayuno o merienda sin ellos. Y ahí es donde me di cuenta que no podía ser. Si hubieran sido espinacas, brocolí o lechuga, no me preocuparía, jajaja. Pero siendo los embutidos alimentos procesados con alto contenido en sal decidí que tenía que cortar esa relación de dependencia con los embutidos, aunque fuesen de calidad. Es decir, igual suena muy dramático lo que os estoy planteando pero tenía algo así como una ligera adicción a los embutidos: una sensación de perder el control sobre lo que yo quería en realidad y un piloto automático encendido con respecto a estos alimentos. Os pongo un ejemplo muy claro, la noche anterior planificaba desayunar tortitas de avena a la mañana siguiente, pero al bajar a la cocina y abrir la nevera no podía resistirme a comer el jamón o pavo con pan. Así pues, mi yo racional del día anterior, la que trata de tomar decisiones inteligentes estaba anulada completamente. Así pues, decidí restringir mi consumo de este tipo de alimentos. 

Dicho lo cual, no voy a dejar de consumirlos ni quiero lanzar ningún tipo de alarma con respecto a los embutidos, porque, podéis consumirlos sin sentiros mal y no os van a frenar en vuestro proceso de pérdida de peso (siempre y cuando escojáis los mejores y los consumáis en la cantidad que os corresponde).

En conclusión, en mi caso, esta decisión me permite:

  • ser más consciente de mi relación con la comida y recuperar el control de mis decisiones
  • ser más creativa y variada a la hora de cocinar, especialmente en el desayuno
  • evitar picoteos innecesarios a lo largo del día
  • reducir el consumo de otro tipo de alimentos que suelen acompañar a los embutidos, como por ejemplo, el pan. 
  • continuar reduciendo al máximo mi consumo de alimentos procesados
  • reducir la cantidad de sodio diaria que ingiero

Ahora mismo, compro la cantidad de embutido justa para desayunar algún día del finde, y, por supuesto, si salgo a comer y el sándwich/plato que quiero o que vamos a compartir tiene embutido, lo tomaré igualmente. Así que ya como veis, pasito a pasito y todo muy progresivo. 

Y ya me callo. Espero que os haya gustado el post y porfi, comentándme por aquí o por Instagram si os habéis sentido así con algún tipo de alimento. Me encantará saber vuestras historias. 

Un beso fuerte

¿Engorda el plátano?

 Photo by  Mike Dorner  on  Unsplash

Photo by Mike Dorner on Unsplash

Cuando empezamos algún tipo de dieta o estamos pensando en adelgazar, una de las frutas que se nos aparece en pesadillas por las noches y quitamos de cuajo, como si de veneno se tratase, es el plátano. Supongo que es por su sabor dulzón, el plátano tiene fama de ser una fruta ultrahipermega calórica que nos impedir ganar nuestra agónica batalla contra la báscula. Sufirmos, miramos el plátano en el frutero con ojitos de deseo, pero no probamos bocado porque el plátano engorda. 

¿Y si te digo que no, que el plátano no engorda? Que el único que engorda eres tú. que el plátano no sube ni medio gramo. Pero bueno, bromas aparte, el plátano no te va a hacer engordar ni va a ser el freno de tu proceso de pérdida de peso. 

Te lo digo desde ya. NO LE TENGAS MIEDO AL PLÁTANO. Se puede adelgazar comiendo plátano, no hay necesidad de sufrir y prohibirnos disfrutar algo tan rico como el plátano. El plátano es un alimento muy muy nutritivo. Tiene un compendio de elementos (antioxidantes, potasio, azúcares, fibra) completísimo y muy beneficioso para nuestra salud. El plátano tiene mucha fibra, y dirás, ya me viene ésta con la pesadez de la fibra y lo importante que es. Pero amigo, la fibra es tu aliada. 

La fibra no solo es buena porque nos ha dicho una caja que lo es. La fibra, en la mayoría de casos, nos va a aportar una sensación de saciedad muy beneficiosa a la hora de perder peso. Cuanto más saciados nos sintamos menos comeremos con ansiedad, entre horas o en modo "pozo sin fondo" cuando llegamos a la comida o a la cena. Además, me voy a poner un poquito más técnica, la fibra ayuda a controlar la insulina y reducir los niveles de grelina, que es la hormona que nos abre los apetitos. Y bueno, que quede claro que la fibra tiene otros muchos beneficios, pero me quiero centrar ahora mismo en la cuestión de perder peso. 

Como siempre, la clave está en la cantidad. Piensa que una ración de plátano se traduce en medio plátano grande o uno pequeño. Si entre comidas incluyes una ración de fruta, no tienes que tener miedo de que sea un plátano. Si te apetece adelante, no hay problema. Eso sí, el único contra que yo le encuentro para incluirlo entre comidas es que me lo acabo muy rápido y me quedo con la típica sensación de "¿y ya?", por lo que prefiero frutas que tarde más en comer como la manzana o las fresas.

¿Cuándo tomo yo el plátano? Casi todos los días como un plátano: ya sea entre horas, antes de entrar (es un EXCELENTE pre-entreno y un excelente post-entreno acompañado de una proteína) o para desayunar con una taza de avena en forma de tortitas. 

Y hasta aquí por hoy con el plátano. Espero que os haya quedado claro lo importante, que PODÉIS comer plátano sin problema aunque queráis perder peso. Cualquier duda, ya sabéis, me podéis escribir al email o dejar un comentario por aquí🙋. Un besote enorme!

#sayonaragrasa: etapas

etapas motivacion adelgazar

Aloha matriculeros! 

Al fin retomo esta sección. Bueno, al fin retomo (o intento) retomar el ritmo normal del blog...que ya sabéis, con estos tres meses tan intensos de curso ha sido realmente difícil compaginar todo. Pero bueno, lo que quería decir es que esta sección es muy especial para mi por varios motivos: por un lado, os hablo desde el punto más humano, íntimo y sincero del proceso de perder peso. Por otro lado, trato de poner en palabras lo que se nos pasa por la cabeza en todo este camino y que, muchas veces nos hace sentir solos, incomprendidos y, muchas veces, nos desvía al camino menos acertado (es decir, nos aleja de nuestra meta). 

Una de las cosas que más me cuesta escribir en los #sayonaragrasa son los títulos, porque de verdad, lo que os quiero contar es tan amplio, abstracto y personal que es difícil resumirlo en unas cuantas palabras. Pero bueno, creo que "etapas" resume bastante bien lo que os vengo a contar hoy. 

El post de hoy va para todos aquell@s que llevamos bastante tiempo en este vaivén del peso, toda la vida incluso. El caso es que cuando decidí perder peso de manera seria, esto se convirtió en mi prioridad casi absoluta en mi vida. En la universidad bajé significativamente el rendimiento (también os digo que no me gustaba la carrera, entonces clá...), salir de fiestorra, cenas y demás lo reduje a lo mínimo y básicamente me centré en controlar/mejorar mi alimentación, entrenar como si fuese a competir en las Olimpiadas y poco a poco introduciéndome más en temas de nutrición y entrenamiento. Y realmente, eso ha sido mi vida durante unos años. Quiero decir, no me imaginéis 24h en el gimnasio y con un libro de macronutrientes en la mano durante 3 años, pero sí que priorizando un entreno frente a unas cañas con amigos después de acabar el curso. Que no estoy diciendo que esté bien ni mal, simplemente fue. 

Como os digo, mi carrera no me motivaba demasiado y nunca he sido una persona de grandes grupos de amigos. Me ENCANTA la gente, pero siempre me han dado miedo los grupos grandes, salir de fiesta y demás eventos que requieren que te relaciones con gente de golpe y, generalmente, con alcohol de por medio. En cuanto a la carrera, el hecho de estar tan descontenta con mi elección y estar más perdida que una peonza en lo que a mi futuro laboral se refería me llevó a un estado de negación y retrasar al máximo el momento de tomar decisiones. No sabía qué quería hacer: si estudiar otra cosa, empezar a trabajar, montar algo por mi cuenta. En fin, un poco lo que le pasa a mucha gente en los últimos cursos de universidad. Así que yo decidí refugiarme en la comida, el deporte y la cuestión del peso para retrasar todo lo posible el buscar una solución a estos "problemas". Así que nada, yo me mantuve muy centrada en todo lo relacionado a mi cuerpo, diese o no diese resultados más o menos visibles (que también, ese es otro tema). 

¿Y qué ha pasado ahora? Pues bien, en los últimos meses/años me han surgido un montón (bueno, unos cuantos) de proyectos chulos, el curso que os comento me ha ayudado a hacerme una idea de lo que me gusta, donde creo que podría encajar y me ha despertado una "ambición laboral" que no sabía si algún día encontraría. Esto se traduce en ganas de ir a eventos, charlas, estudiar y apuntarme a saraos diferentes al gimnasio y la nutrición. Además, la Ale social ha despertado e intento ir a cualquier jarana que se presente. Tampoco es que tenga el calendario reservado hasta fin de año, pero quiero decir, que en este momento, priorizo un terraceo con mis compañeros de clase después de unas presentaciones a una clase de Combat. Y ojo, que no digo que lo anterior estuviese ni bien ni mal. Simplemente, ahora mismo, en este momento de mi vida, esa interacción social me aporta más y me hace más feliz que ir al gimnasio. Y no está mal. Para mi, significa superar una especie de fobia social tonta que llevaba arrastrando durante no sé cuanto tiempo. Y sienta bien, muy muy bien. 

¿Qué quiero decir con esto? Que en este momento, con el posgrado, la emoción que cargo ahora en lo referente a mi futuro profesional y el subidón social que estoy viviendo, la cuestión de adelgazar, de entrenar todos los días de la semana y llevar una alimentación de diez está en un segundo plano. Y digo segundo plano y no olvidada, porque me sigue importando mi cuestión del peso: como bien (pero mis cañas y extra de comer fuera caen), sigo yendo al gimnasio (aunque sea dos veces a la semana) y quiero estar en un porcentaje de grasa saludable. No puedo olvidarla porque sigue siendo parte de quien soy y me gusta hacerlo, es más, lo hago con gusto. No obstante, mi proceso de adelgazamiento no está a full, y por ello, tampoco veo resultados escandalosos y sorprendentes. Y no pasa nada. No es más que una etapa. Igual que lo fue vivir por y para mi cuerpo durante la etapa anterior. 

adelgazar motivacion reflexion autoayuda

Lo que quiero daros a entender con esto es que os deis una oportunidad y viváis cada etapa. En mi caso, al principio de esta etapa pasé por una fase en la que me sentía enormemente culpable por no ir tanto al gym, por no poder darme más caña en los entrenos, por no estar cumpliendo el plan al 100% y, en definitiva, no estar tan centrada en mi proceso. Lo que no me daba cuenta es de todo lo que estaba (y estoy) ganando en otras esferas de mi vida y de lo mucho que estoy aprendiendo y creciendo como persona. 

Bueno, vuelvo a lo que quería decir. Adelgazar, o haber tenido sobrepeso toda la vida y estar en proceso de perderlo, puede ser un proceso muy largo. Y cuando digo muy largo, no me refiero ni a uno, ni a dos ni tres años. Puede ser mucho mucho mucho mucho más largo. Y entre medias, nos pasan cosas....bueno, pasa la vida. Y también es importante que seamos conscientes de lo importante de vivirla y apreciar las cosas buenas de cada una de estas etapas. No se trata de excusas ni justificaciones, simplemente, lo que comentaba en un vídeo: life happens. Considero que es crucial que sepamos identificar qué nos aporta cada etapa, cómo nos afecta, qué nos aporta y no martirizarnos por cambiar las prioridades o reajustar rutinas y maneras de hacer las cosas y ver la vida. Ay matriculeros, ¡menuda montaña rusa! Eso que dicen que la vida se compone de momentos, yo me lo tomo casi como lema de vida. Tenemos la responsabilidad y la capacidad absoluta de decidir qué momentos escogemos para construir nuestras experiencias y, aunque suene un poco a lo grande, nuestra vida. Haz todo aquello que creas que te suma, que te aporta experiencias y te hace crecer. Y si alguna vez hay algún conflicto entre ellas, es decir, estás dejando de hacer una por la otra (de manera sistemática), trata de encontrar ese punto de equilibro, ese ansiado punto medio que te va a permitir irte a dormir con una gran sonrisa cada noche. 

Bueno, espero que se me haya entendido y espero que me contéis como siempre vuestras propias experiencias, pensamientos y opiniones. 

¡Un besote fuerte!

Guía para hacer una compra saludable en el super

 Photo credit: Zivile&Arunas en Unsplash

Photo credit: Zivile&Arunas en Unsplash

¡Aloha matriculeros! ¿Listos para abril? Yo la verdad que no, que esta semana viene fuerte y con muchísimos eventos chulos que ya os iré compartiendo por aquí o por redes sociales, o por donde sea, ya veremos. 

Pero bueno, vamos al grano. Hoy os traigo un post resuelve dudas que me habéis pedido vosotros: cómo comprar saludable en el supermercado. Y la verdad, no sé si os voy a descubrir América u os voy a contar alguna cosa que no supieseis...pero oye, yo comparto mi experiencia y si os sirve, bienvenida sea. 

Seguro que más de una vez te has visto en el súper rodeado y abrumado por la marabunta de opciones que tienes. ¿Cómo sé cuál es la correcta? ¿Cual escojo si quiero empezar a llevar un estilo de vida saludable? Lo entiendo, puede ser súper abrumador, especialmente al principio. Pero tranquilo/a, que es mucho más fácil de lo que parece, believe me

Al final, si lo simplificamos mucho, todo se resume en un concepto: compra en la periferia del supermercado. Y aunque suena muy pomposo, no es más que evitar los pasillos centrales/interiores. Por norma general, los pasillos que están en las "afueras" suelen vender productos frescos: frutería, pescadería, carnicería, charcutería y panadería. De este modo, te ahorras el paseo por los pasillos de productos envasados y procesados, que, en gran medida, son los que debemos evitar al máximo: galletas, cereales azucarados, salsas, patatas de bolsa, etc. ¿Quiere decir esto que arderemos en el infierno si entramos a uno de estos pasillos? ¡NO! Podemos encontrar la avena, la pasta, el arroz y demás productos estupendos en estas zonas, pero son unos productos específicos. En líneas generales, si te paseas por la zona externa del súper te andarás con menos quebraderos de cabeza sobre qué es sano y qué no. 

Y no tiene mucho más. Te dejo por aquí unos tips que he ido aprendiendo y que a mi me funcionan a la hora de tomar mejores decisiones en el súper:

  • Planificación. 

De un modo u otro, planifica. Ya sea con un planificador de comidas, una lista, una aplicación...lo que quieras. Pero ve con una idea de lo que tienes y quieres comprar. Parece una tontería, lo sé, pero es de muchísima ayuda a la hora de no comprar de manera impulsiva. 

  • Jamás compres con hambre o antes de alguna comida

Si estás que te comes hasta las esquinas, olvídate de hacer la compra. No es el momento. Intenta picar alguna fruta o algo que te haga sentir medianamente lleno (o si puede ser lleno, mejor) y después hacer la compra. Si la haces con la vaguería post comida, mejor. 

  • Lee las etiquetas

Cuando tengas ese paquete de galletas con chocolate, ahí, en la mano, de camino a la cesta...¡PARA! Toca razonar las cosas. ¿Por qué lo voy a comprar? ¿Qué me va a aportar? ¿Qué ingredientes tiene esto? Toda esta información y mucha más te la da la etiqueta nutricional. ¡Úsala! Y si no sabes cómo, aquí tienes un post que te lo resuelve todo todo. 

  • Evita hacer muchas mini-compras

Sé que es difícil y probablemente a mi es el punto que más me cuesta por tema de horarios y organización en casa. Pero, en la mayoría de los casos, parece que hacer una o dos grandes compras semanales ayuda a tomar mejores decisiones. En cambio, si bajamos cada día al súper (ojo, no digo al mercado) somos más proclives a caer en la tentación. No sé... Supongo que eso ya depende más de cada uno. 

Y hasta aquí puedo leer en el post de hoy, que me voy pitando a entrenar. ¡Contadme vuestros trucos para ir al supermercado y hacer una compra saludable en los comentarios!

Un abrazo súper fuerte!

"Quiero hacer dieta sin ir al nutricionista" + Qué buscar en un nutricionista

Aloha matriculeros. El post de hoy es una respuesta a una de vuestras preguntas, dudas o peticiones, cómo queráis llamarlo. El otro día una chica me planteó la siguiente cuestión: "¿qué dieta tengo que hacer para perder peso? He ido a varios nutricionistas y no soy capaz de comer lo que me dicen que coma cada día exactamente, ni me apetece siempre comer lo que pone en la dieta para ese día, y además...me gusta demasiado comer".

No sé cuantas habrán sido las personas que me han contado sus malas experiencias en el/la nutricionista. En cuanto sugiero acudir al nutricionista para perder peso, automáticamente me saltan con que ya han ido en algún momento de su vida y que les han dado una dieta-tipo, unas pautas demasiado estrictas o unas restricciones con las que no se sentían a gusto. Por ello, dejan de plantearse acudir a él como primera opción para solventar su problema y prefieren recurrir a dietas milagrosas que encuentran por internet o inventarse sus propias "normas" nutricionales porque consideran que no deben comer tal alimento o, en el mejor de los casos, sí pero no a partir de cierta hora. Y por este motivo, porque considero firmemente que cualquier persona que tenga problemas con su alimentación o su peso debería invertir en un nutricionista (con menor o mayor frecuencia), os voy a dar las claves para identificar un buen nutricionista (más allá de sus conocimientos) pero también os voy a explicar el cambio de mentalidad que tenéis que tener vosotros a la hora de embarcaros en un proceso de pérdida de peso

1. No pienses en términos de "dieta"

No busques una dieta, y mucho menos una dieta milagrosa. Lo que necesitas es un Plan de Alimentación. Un plan que te acompañe y se adapte a ti y a todos los cambios que vayas viviendo a lo largo de tu vida. Porque es así, nos guste o no vamos a vivir momentos y momentos, y habrá veces que nos moveremos más, otras que tendremos menos motivación y momentos en los que nuestra vida esté patas arriba. Por este motivo, es importante un plan que se vaya adaptando a ti: a tu motivación, a tus gustos, a tus horarios, a tu actividad física...a muchas muchas cosas. Estoy segura de que ya te has demostrado unas cuantas veces que cada dieta que has hecho no te ha servido más que para ir construyendo montañitas de frustración.

2. Enciende las alertas ante dietas-tipo y ventas misteriosas

Si acudes al nutricionista y te saca una dieta de un cajón, no te pregunta por ti y tu vida o simplemente te hace algún comentario del tipo "esto es lo que tienes que comer sí o sí o no lo vas a lograr", entonces, vale, huye. Si le dan más importancia a las pastillas, sobres, barritas, "llámalo X" que tiene en su estantería que a tus gustos, NEXT. También, si te promete cambios milagrosos, pérdida express o resultados definitivos, oídos sordos. 

3. Busca un profesional, pero también una persona

Ten en cuenta todo lo anterior, infórmate sobre el/la nutricionista que te va a tratar, busca profesionalidad tanto en la manera de tomar medidas (perímetros, peso, %graso, etc), como en pautar el plan como en el seguimiento. PERO, gran PERO, busca un/una nutricionista con el que te sientas cómodo/a, con quién sientas que puedes hablar y desahogarte en los momentos difíciles, porque ya te auguro que los habrá, y que te anime a conseguir tus objetivos. En mi opinión, empatía, necesitamos nutricionistas empáticos

4. Pon de tu parte y ten paciencia

El/la nutri puede hacer mucho por ti, eso está claro. Pero hay una serie de responsabilidades que son únicamente tuyas.

  • Valora su trabajo, no sólo colocan alimentos y pesos en un papel.
  • Sé que es un fastidio, al principio, reajustar las cantidades de lo que comemos. Es díficil y cabreante, lo sé. Puede que no tengas peso para pesar los alimentos, tazas medidoras u otros utensilios que facilitan la labor y demás, PERO, entenderás que ellos tienen que decirte una cantidad que tienes que comer y no pueden ir a tu casa a servirte la porción que te toca. Con lo cual, pídeles alternativas (por ejemplo, usar la mano) o ve al chino y compra unas tazas medidoras, lo que quieras, pero haz un esfuerzo por encontrar una manera de cumplir con las cantidades. Prometo que al mes ya no necesitaréis estar haciéndolo.
  • Si no bajas de peso, no te obceques con la idea de que "yo no estoy hecho para dietas" o de que "me gusta demasiado comer". No, ten un poco de paciencia y un poco de fe. Y a mi también ME ENCANTA comer amigos, me encanta. Pero precisamente lo bueno de un plan de alimentación es que te permite disfrutar de la comida que te gusta, bien organizada y en su justa medida. 

5. Desterra la idea de INMEDIATEZ. 

Yo también querría de un chasquido quitarme la barriguilla, los brazos colgantes y la molla del muslamen. Pero no, eso no funciona así. Cada vez nos estamos acostumbrando más a lo quiero, y lo quiero ya. Y eso, generalmente, no acaba bien. Igual que os digo que dejéis de pensar en términos de dieta, dejad de pensar en AHORAS. En esto de perder peso y arreglar nuestra relación con la comida y nuestro cuerpo, lo que necesitamos es una mentalidad a largo plazo y un plan SOSTENIBLE en el tiempo. ¿Eso qué es? Un plan que nos permita adquirir unos hábitos alimenticios que podamos mantener a largo plazo para estar saludables y contentos con nosotros mismos. Una dieta milagrosa te hará perder peso muy rápido, pero en cuanto lo ganes de vuelta, te sentirás mal por tu imagen, por tu frustración de no lograr mantenerte, de lo bien que te habías quedado, de lo fea que estás ahora, y bla bla bla. Por no contar lo verdaderamente importante: que no has aprendido a comer, que no enseñarás a comer bien a los que te rodean y que estarás dañando tu metabolismo. 

Y hasta aquí la parrafada de hoy. Espero que os sea útil, y como siempre, me comentéis vuestra experiencia e ideas. 

Un besote gigante matriculeros!

Embutidos embusteros: ¿cuál comprar?

pavo envasado no sano

"Eh! Que ya me he empezado a cuidar, ahora como pavo todos los días" Esta es una de las frases que me repite la gente de mi entorno cuando llega enero, mayo o septiembre y quieren "cuidarse" un poquito. También en un intento de llevar una alimentación más "sana" se oye mucho. Y es genial, no me confundáis. El mero hecho de querer pulir la alimentación es un paso enorme en sí mismo, así que por esa parte ninguna queja. El problema es que hay una confusión con respecto a lo que es y lo que no es el pavo (de embutido) que ni el peor de los sudokus. Y en general con los embutidos. Cuando voy a la charcutería se me llevan los demonios cuando oigo a un cliente, con la firma convicción de que está tomando una buena elección, pedir 100 gramos de pavo sin grasa, sin lactosa y sin sal. Y, estaréis pensando ¿por qué? Pues bien, esa persona que quiere cuidarse y que piensa que está comprando un alimento de lo más saludable en realidad está comprando un producto que contiene un porcentaje muy bajo de pavo y una extensa lista de ingredientes de dudosa calidad nutricional.

No nos vamos a engañar, los embutidos son un recurso, para muchos, delicioso y práctico. Son rápidos de comer, muy versátiles a la hora de elaborar preparaciones y también son portátiles. Pero, en el "lado oscuro", se trata de productos procesados, con un alto contenido en sodio y que, en su mayoría, incluyen ingredientes como la dextrosa (azúcar) o la fécula de patata. 

Y es que, los embutidos son los reyes del "sin": los compramos por lo que NO tienen y no nos preocupamos por lo que SÍ tienen. El etiquetado de estos productos es extremadamente confuso y están diseñados para que nuestra atención se centre en que no tiene grasa frente a otras cuestiones como el ridículo porcentaje de carne que contienen. Pensadlo, ¿por qué el pavo, que de manera natural no contiene gluten, necesita una etiqueta que indique que no tiene? o ¿por qué el pavo, que ya de por si es bajo en grasa, necesita una pegatina de "reducido en grasa"? ¿De verdad te compensa una mínima reducción en el porcentaje de grasa en un producto que de por sí es bajo en grasa por un puñado de sal y azúcar (entre otros)? Quizás es mejor que contenga un poquitín más de grasa pero que sea un 90% pechuga de pavo. Cuánto daño ha hecho la maldita obsesión anti-grasa. No hay que irse muy lejos para confirmar esto, pregunta a cualquier charcutero por pavo natural -sólo pavo- y no te ofrecerá ninguna de las marcas más comerciales y más "televisivas". Y es que ¡manda narices! Me fastidia mucho ver cómo gente que intenta tomar buenas decisiones no lo hace por una cuestión de publicidad.

Pero bueno, vamos a ponerle solución a esto en un periquete y vas a saber qué y cómo pedir en la charcutería. (Recuerda que se trata de producto procesado, por lo que vamos a evitar que se convierta en la base de nuestra alimentación. Mucho mejor que ases/cuezas una pechuga de pavo de la carnicería y la desmenuces...nos entendemos, ¿no?:

  1. Menos es más. En general, la mejor opción será el pavo que menos etiquetas, colorines y demás tenga. No tiene ni un color blanquecino, ni rosa rosa ni nada por el estilo. 
  2. El pavo. La marca que yo compro es Frial, y aunque tiene sal añadida es lo más natural que he encontrado hasta la fecha. 
  3. Jamón York. Tiene algo más de grasa que el pavo, pero de nuevo, pregúntale a tu charcutero por el más natural. Uno que simplemente esté cocido y YA. 
  4. Jamón serrano. Ya sabéis que yo sin él no puedo vivir, me encanta, la adoro y siempre será así. Pero como es un alimento que consumo casi a diario, procuro pedir de la parte alta que absorbe menos sal y siempre le quito la parte de la grasa. 
  5. No te obsesiones con el "sin". Que no tenga uno u otro elemento no quiere decir nada, es más, seguramente se ha quitado algo para incluir más de otro. Por ejemplo, grasa por azúcar. 
  6. Invierte en salud. El pavo y el jamón natural son algo más caro que el resto de opciones, pero créeme, si comes de forma regular embutidos, estás invirtiendo en salud. 

Pero Ale,

¿Cuánto puedo comer? Depende. Una ración equivaldría a una loncha grande o dos pequeñas. En mi caso, por ejemplo, que tengo tres raciones en el desayuno, tomo tres-cuatro lonchas de jamón serrano. 

¿Es verdad que pueden dar cáncer? Como ya hemos visto, los embutidos son productos procesados que contienen grasas (en su mayoría de las menos deseadas), una alta cantidad de sodio y sí, tienen cierta relación con el cáncer. Y esto, ¿por qué? Para responder a esta pregunta (bueno, y consultar todo el post) hemos consultado a mi nutricionista Krizia. Krizia nos explica que, en estos procesos se añaden nitritos, nitratos y otras sustancias químicas que pueden estar asociadas al desarrollo de cáncer, principalmente al cáncer colonrectal o cualquier parte del estómago. Ahora, tampoco es cuestión de alarmarse:  siempre y cuando consumamos los de mejor calidad y evitemos tomarlos a diario no pasa nada. No obstante, debemos tener siempre en cuenta que dentro de los embutido enlatados, curados, ahumados y demás, el número de opciones no saludables es bastante mayor al saludable. 

¿En qué casos es mejor evitar su consumo? Bien, Krizia lo desaconseja a personas con hipertensión, problemas cardíacos, retención de líquidos y  enfermedades renales.

Y hasta aquí el post de hoy. Y vosotros, ¿soléis tomar embutido a diario? ¿cuál es vuestro preferido? Espero que os haya sido útil y cualquier duda, ya sabéis, podéis dejarlo en los comentarios o -mandarnos un email. ¿Soléis tomar embutido a diario? ¿Cuál es vuestro preferido?

pavo natural o envasado adelgazar
pavo jamon envasado dextrosa

** Este post lo he escrito junto a mi nutricionista Krizia Radesca, quien se ha encargado de supervisar toda la información que os traigo.