Ensalada de canónigos y champiñones

Alohaaa hermosuras! Hoy es uno de Agosto y hay que celebrarlo. Y, ¿por qué hay que celebrarlo? Pues porque sí. Porque en general hay que celebrar todos los días...que pasan muy rápido y luego cuando nos queremos dar cuenta nos cagamos en Satanás (expresión que solía utilizar mi abuelo). El caso, que hace un tiempo maravilloso para coger esta ensalada, plantarse en la terraza y disfrutarla de lo lindo. Porque una ensalada no sienta igual en verano que en invierno...y eso es una verdad universal. 

Vayamos al lío y vamos a armar esta ensalada de canónigos, champiñones y vinagreta de frambuesa en cero coma uno. 

¿Qué necesitamos? (para 3-4)

  • 1 bandeja de champiñones laminados 
  • 1/2 limón
  • 1 diente de ajo picado
  • Perejil
  • Canónigos
  • Puñado de queso de cabra fresco en taquitos (opcional)
  • 2 cucharadas de almendras laminadas
  • Sal y pimienta
  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • 2 cucharadas de vinagre de frambuesa

Lo primero que tenemos que hacer es lavar los canónigos, escurrirlos bien y servirlos en una fuente. Después, lavamos bien los champiñones y los hacemos a la plancha con el jugo de medio limón, sal y pimienta. Al ratito añadimos el ajo picadito y una cucharada de almendras laminadas. Dejamos que todo se tueste bien, lo sacamos de la plancha y dejamos que se quede templadito. Vamos cortando el queso en daditos y lo añadimos junto a las almendras crudas a los canónigos. 

Por otro lado, hacemos la vinagreta con el aceite de oliva y el vinagre de frambuesa (y la sal y la pimienta). 

Por último, vertemos los champiñones en la ensalada y echamos la vinagreta. Con amor y cariño pero sin manosear la ensalada, mezclamos todo bien y...A COMER! Si bien esta ensalada lleva un pelín más de rato que el típico (y muy respetable) "a ver qué hay por la nevera", merece la pena. 

En fin serafines, nos leemos en el próximo post.

Un besote molt fort!