Mugcake de plátano

¡Aloha bananas!

Tal y como comentamos hace unos posts, íbamos a intentar volver a la constancialidad y creo que, de momento, no vamos del todo mal. Toma, tomates.

Hoy volvemos con una receta dulce dulzona y muy rápida. Dos cosas que sabemos que gustan. Y normal, a nosotras también. A mi me ENCANTA desayunar, creo que es mi comida favorita y como tal me gusta difrutarla: sentarme tranquilamente y enjoy it peacefully. Por eso, aunque soy muy de desayunar batidos, gachas o tostadas, a veces no está de más dar un pasito extra y mimar un poco más el desayuno. Pero sin pringar la cocina hasta los topes o perder la mañana entera, ¿no? Para eso se inventaron los mugcakes, para cuando el día anterior estás demasiado vago para ponerte a hornear, pero a la mañana siguiente te apetece sentirte como un/a rey/reina.

Bueno, vamossss a cocinar. ¿Qué necesitamos?

  • Medio plátano machacadito (preferiblemente maduro)
  • 1 cucharadita de mantequilla de cacahuete 
  • 1 cucharadita de crema de chocolate y avellanas sin azúcar añadido (tipo nutella pero del herbolario; también podéis hacerla vosotros mismos con la receta de Danza de Fogones que os dejamos por aquí)
  • 2 cucharadas de harina de avena (la podéis hacer picando avena con la picadora y, sipodéis, pasándola por un colador)
  • 1 cucharadita de Stevia (opcional - depende de cómo de dulce os guste)
  • 1 cucharadita de aceite
  • 1 chorrito de leche de alemendras (o de la que quieras)tar

Lo único que hay que hacer es echar los ingredientes en una taza que, a ser posible, sea igual de ancha por arriba que por abajo y meter al microondas 4 minutos aproximadamente. Yo que vosotras empezaba por poner tres o tres minutos  y medio e ir mirando qué textura va cogiendo. Con cuidado de que no se queme, eso siempre. 

Y ya está. No tiene más. Podemos dejarlo tal cual, añadir un poco de chocolate derretido, mantequilla de cacahuete, crujiente de almendras...lo que nos apetezca. Aviso a navegantes que se agobian con las calorías: NO ES UN PLATO BAJO EN CALORÍAS. Eso sí, los ingredientes son pura sanura y está riquísimo. La llave mágica del secreto es...¡la MODERACIÓN! Oye, y si te parece que es demasiado, engatusa a alguien para que lo comparta contigo...que ya te digo yo que no va a ser difícil.