Brownísimo

¿Muerte por chocolate y avellanas? ¿Sí? Pues entonces lee un poco más.

Lo reconozco. Soy una vaga por las mañanas. Pocas cosas hay que me pongan de mejor humor que tener el desayuno preparado nada más entrar a la cocina. Pero pocas cosas hay que me hagan aún más feliz que tener un desayuno que puedo tomar de merienda (por aquello de que evito tomar carbohidratos de merienda y cena)...porque lo voy a reconocer también, a veces me falta una pizca de imaginación por las tardes. 

Este bizcocho que tira a brownie no tiene harina de ningún tipo y tampoco azúúúcar, con lo cual yo ya soy feliz. Pero ea, nada de eso quita que este healthypecado sea altamente calórico y haya que consumirlo con moderación...es alto en grasas buenas y capacidad para hacer felices a los amantes del chocolate. Los ingredientes base son los típicos que utiliza Saschafitness y que ya sabéis que nos eeeencanta. 

Y en fin, no se hable más y veamos cómo preparar el brownísimo.

Necesitamos: 

  • 1 taza de mantequilla de cacahuete/avellanas
  • 1/3 taza de aceite de coco
  • 3-4 huevos
  • Stevia (o el edulcorante que uséis)
  • 1/2 ó 1 taza de cacao desgrasado sin azúcar añadido
  • 2 tabletas de chocolate puro sin azúcar añadido
  • 2 puñados de avellanas machacadas
  • 1 plátano
  • 1 cucharada de levadura

La película es tan sencilla como esto: mezclamos la mantequilla de cacahuete/avellana (nosotras la compramos en myprotein.com) con el edulcorante y el aceite de coco. Después echamos los huevos y el plátano machacadito y removemos todo bien. Integramos la media taza de cacao, la levadura, derretimos las dos tabletas de chocolate y las incluimos en la mezcla – para derretir el chocolate al micro hay que tener un poco de paciencia. Lo mejor es ir metiendo cachitos de chocolate a poquitos, dar vueltas con una cuchara y jugar con tiempos cortos. Para que no nos estorben, las avellanas las incluimos al final finalísimo.

Ahora ya únicamente hay que hornear y esperar a que se haga. Nosotras lo hicimos a 200º durante unos 25 minutos. Aún así, ojo piojo porque nuestro horno estaba caliente y teníamos un bloque de masa bastante gordote. Moraleja: depende del grosor, del tiempo que lleve el horno encendido y demás menesteres, el tiempo que os indicamos puede variar. Así que atención. Lo más importante es que no quede seco...es preferible sacarlo cuando parece que aún está un poco blandito y dejar que se haga con el calor residual. 

Por último, dejamos enfriar y...¡LISTO!