Puré de guisantes

Alo, alo, alo!

¿Qué tal? Por aquí todo bien, busy busy week. Pero vamos, que eso ya no es ninguna novedad.

Si en verano no nos separábamos de la ensalada, ahora con el frío no puede apetecer más un cuenquito con una crema (o sopa) bien caliente. Ammm I right? Hoy os vamos a enseñar cómo preparamos nosotras el puré de guisantes, el favoritísimo de Emma. Sé que los guisantes son uno de esos alimentos desterrados por un número importante de personas...y yo no entiendo cómo es posible. HOW ON EARTH? Así que, odiadores de los guisantes, éste no es vuestro post.

Es un puré/crema súúúúúper saciente. Pero mucho, mucho. El resultado es bastante denso, así que no hace falta servirse un plato gigantesco para quedarse bien llenito.

Nosotras lo hacemos casi casi igual que la receta de puré de guisantes de Mercado Calabajío pero con alguna que otra variación.

Así que vamos a ser rápidos y vamos a ir al grano. ¿Qué necesitamos? (Para 4 personas)

- 400-500g de guisantes (nosotras los compramos congelados)
- 1 cebolla
- 1 puerro
- 1 patata
- 1 chorrito de aceite
- Caldo de verdura y/o agua
- Taquitos de jamón (opcional)
(Como veis, es súper parecido al de calabaza...y así solemos hacer todos)

Lo primero de todo es pochar la cebolla y los puerros. Cuando esté ya todo doradito metemos los guisantes y le damos un par de vuelticas.

Echamos agua, caldo de verduras o un mix de las dos hasta que cubra bien bien todo lo que hay dentro de la olla. Dejamos que se haga a fuego medio-alto hasta que la verdura esté así ya como blanduja. Vamos, sin miedo, coge una cuchara de palo y bátete en duelo con el puerro, a ver si se deshace.

Este puré es MUY grumoso. Por eso, si somos del equipo antigrumos habrá que tener un poquito más de paciencia y batir más rato. Y siempre lo digo, así hacemos gimnasio de paso.

Para darle texturilla podemos echarle un par de quesitos de la vaca que se ríe o leche.

Lo ajustamos de sal y pimienta un poco al gusto, le echamos el jamoncito rico, la clara de huevo cocido si os apetece y si os sentís con ganas, un poquito de parmesano (o queso rallado light, lo que gustéis).

Y ya está. Así de fácil, una cremita más que añadimos a nuestro suculento menú.

Como siempre, si os animáis a hacerla, contádnos qué tal por Instagram, Facebook, Twitter o en un comentario por aquí mismamente.