Bizcocho de plátano express

BELLO! ME WANT BANANA!TANK YU! TULALILOO TE AMO!! Tranquilidad. No me he vuelto loca. Os estoy hablando en idioma Minion. Y como sé que hay gente que vive en este planeta y aún no sabe lo que es un Minion, os dejamos por aquí un Minion vestido de Matrícula Roja. Básicamente, son unos bichejos a los que les gusta mucho el plátano. Como a nosotras.


El caso, si lleváis ya un tiempito por el blog, sabréis que ya os hemos contado cómo preparar un bizcocho de plátano, right? Pues sí. Y si no, lo tienes por aquí. El problema con esa receta es que lleva rato, porque ese bizcocho lo endulzamos con compota de manzana casera. Y aunque está riquísima, lleva un ratito de hacer. Y para ser 100% sinceras, no solemos prepararlo así. La manera que os vamos a enseñar ahora es la que preparamos un martes a las ocho de la noche recién llegadas del gimnasio y con todas las tareas de la universidad para el día siguiente pendientes de hacer. Así. Pero hay que desayunar rico, y punto pelota.

Así pues, hemos creído muy muy muy muy conveniente compartir con vosotros esta receta de bizcocho express, que probablemente os sea más práctica. Aunque si sois más fans de la compota, o tenéis ya compota hecha para un par de centurias, entonces, adelante con la otra receta.

Así pues, sin enrollarme mucho mucho más (porque un poco más aún me tengo que enrollar) empecemos con lo que necesitamos para preparar el bizcoché.

  • 4 plátanos maduros
  • 7-8 dátiles (depende un poco de como estén de maduros los plátanos y de lo que nos gusten los postres de dulzor). Si queréis echar más, echad sin miedo.
  • 200- 250 gramos de harina de avena ( o lo que uséis)
  • Dos huevos ( o uno y claras, etc, etc)
  • Medio sobrecito de levadura
  • Un puñado de nueces (opcional)
  • Un par de onzas de chocolate (opcional)
  • Canela al gusto (opcional)

Lo primero que vamos a hacer es una pelota de moco. Emmmm...¿perdonad? ¿Pelota de moco? Pues sí. Que no hombre no, claro que no. Pero se parece...porque si creíais que el moco es pegajoso...vais a flipar con los dátiles triturados. Así pues, metemos los dátiles (SIN HUESO POR FAVOR...creed a una pringada que os escribe) en la picadora y picamos bien hasta que quede... Así. Una pelota muy pegajosa de puro dulzor.

Ahora cascamos un par de huevos en un bol, le damos unas pocas vueltas.... y echamos LA PELOTA y batimos bien

Y echamos el plátano a mazacote. Sin miedo. Con energía. Como lo haría un Minion (mentira porque un Minion se los comería todos antes de echarlos). Y batimos.

Y echamos la harina a poquitos...Digo lo de a poquitos por no saturar a la pobre batidora, que también tiene su corazoncito.Y...¿qué hacemos? PUES BATIMOS. ¡¡¡Ah, ah, que se me olvida, echamos la levadura!!!

Si queremos echar toppings, now it's the moment. Y batimos.

Lo metemos a máxima potencia en el horno durante unos 30 minutos, pero os advierto que os va a tocar ver un poco a ojo y meter un pinchito para ver si sale limpio para saber si está hecho o no. No es muy difícil, sólo hay que estar atento. Si vemos que se nos empieza a quemar "por arriba", ponemos un poquito de papel albal y FINITO!!

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Ahora sólo queda disfrutarlo mucho, compartirlo con todo el mundo al que queráis alegrarle el día y darnos un maxi ME GUSTA en Facebook. Jajjaa, es broma, es broma.

Y ya está. Lleva más leerlo que prepararlo. Así que, vamos a dejar nuestra caja de cereales por un día, y vamos a prepararnos este tipo de desayuno...sin azúcaritos ni cosas raras.

Y hasta aquí podemos leer. Esperamos que lo hagáis, que lo compartáis con nosotras y nos digáis qué tal os ha quedado. Y en general, esperamos que nos contéis lo que sea que nos queráis contar...que vuestros mails y comentarios SIEMPRE SIEMPRE son un placer de leer.

Así que nada, como siempre, os recuerdo que nos podéis seguir por Instagram (@lamatricularoja), Twitter (@lamatricularoja) y Facebook (La Matrícula Roja). Ah bueno, y ya se me olvida, ahora también por Youtube (La Matrícula Roja).

Maaaadre mía que cansinas no?

Un besazo enooorme!