¡Bienvenido Aleoli!

la matricula roja aleoli

¡Aloha a tooooodos!

Hace unas semanas pudisteis comprobar como, poco a poco, iba cambiando cada uno de los nombres de las redes sociales donde, durante años, nos encontrabais como "La Matrícula Roja". Y es que, efectivamente, hemos decido estrenar nombre y aventurarnos a la locura que esto conlleva. 

La pregunta que, sin duda, más he recibido estos días ha sido la de: "¿y ese cambio de nombre?" Y bien, hoy os vengo a explicar claramente los motivos que han impulsado el cambio y, lógicamente, el porqué de nuestro nuevo y flamante nombre. 

La Matricula Roja nació con la ilusión y emoción con la que se crea cualquier blog: ganas de escribir, de contarle al mundo "no sé muy bien qué" y que, sin premeditarlo, se convirtió en una página donde compartir nuestra experiencia con la vida sana, la pérdida de peso y el gimnasio. Empezó cuando aún estaba en plena carrera y como buen boceto digital, carecía de cualquier tipo de plan, estrategia o estructura. Simplemente, se impulsaba con cariño, ilusión y ganas de ayudar a los demás. Cuando teníamos tiempo libre se lo dedicábamos y aparecíamos sin parar por aquí, y otras, podían pasar meses sin teclear palabra. Además, como es lógico, cada bache que nos ha ido presentando la vida, ha tenido su reflejo e influencia por aquí. Es decir, cuando estábamos/estaba pasando un "mal momento", La Matrícula Roja también lo sufría. Al fin y al cabo fue, y es, una extensión de lo que somos nosotras. A medida que han ido pasando los años, nos hemos dado cuenta de la necesidad de profesionalizar nuestro contenido para que llegue al mayor número de personas, nos permita rentabilizar el tiempo que invertimos en el blog y nos permita diversificar nuestro trabajo. Esto no significa que el contenido que veréis a partir de ahora será contenido de click fácil, repetitivo y que sí, llama la atención, pero no aporta nada. En absoluto, mi intención es mantener la frescura e improvisación en cada post, porque no, no sé escribir sin cariño y sin humanidad. No obstante, sí que habrá una mayor organización con el número de posts por semana, tipo de posts, gestión en redes del contenido y demás. Pero en fin, se trata de temas más bien administrativos y de gestión que, poco deben repercutir en la calidad del contenido. Para vosotros, nuestros lectores matriculeros, no se traduce más que en ventajas. 

Por otro lado, La Matrícula Roja nació en cierta medida porque yo, Ale, siempre he sido muy de esto de abrir blogs, canales, estrenar cuadernos y empezar agendas. Emma, no tanto. Nuestra matriculera borde se embarcó en esta aventura un poco obligada por mi, pero le ha echado ganas, tiempo y esfuerzo como nadie. No obstante, a medida que crecemos, yo incluida, nuestros intereses cambian, se apagan ilusiones y se encienden otras. Y eso...es bien. Se llama cambio, y hay que darle la bienvenida. Además, para ser sinceros, el blog ha estado siempre capitaneado por mi propia experiencia con la pérdida de peso, mi frikismo por la nutrición y el ejercicio físico y lo mucho que empatizo con estos temas. De hecho, desde el principio fui yo la que me encargué de las redes sociales, de interactuar con vosotros y Emma, en un segundo plano, aparecía, en gran medida, porque yo la empujaba a hacerlo. De este modo, la conexión con vosotros y el blog ha sido siempre mucho más cosa mía que suya. No obstante, Emma SIEMPRE ha estado ahí: para aportar, para trabajar, para mejorar y para ayudar. Todo lo visual que veis en el blog (que no es poco) es de su puño y letra. 

No obstante, hablando del futuro del blog, de lo mejor para el mismo y de los nuevos proyectos que se plantean decidimos que el hecho de "vender" dos cuando en realidad es la historia y pasión de una, apoyada por un equipo inmejorable, no tenía mucho sentido y creaba confusión. A pesar de ser yo quien siempre escribe en Instagram, hay mucha gente que no sabe si habla Emma o Ale. Además, ambas estamos viviendo muchos cambios personales y profesionales que, con bastante probabilidad, supongan estar lejos la una de la otra en un futuro no tan lejano. 

Sumado a esto, lo cierto es que llevamos ya tiempo sintiéndonos algo atadas a un nombre que no sentimos que represente bien lo que os contamos día a día y lo que queremos comunicar. El blog se llamó así porque en su momento no se nos ocurrió nada mejor y, como buenas novatas que éramos, no pensamos en las limitaciones visuales, terminológicas y comerciales que nos podía traer. 

Y más o menos, estas son las razones que han impulsado el cambio de nombre. ¿Significa esto que Emma desaparece para siempre? ¿Que nos llevamos mal? En absoluto. Emma sigue ahí, forma parte del equipo de Aleoli y siempre siempre siempre será así. Todo el tema gráfico, ciertas fotografías, la página web y el apoyo incondicional son y serán Emma. No ha habido NINGÚN tipo de mal rollo entre nosotras, ni broncas (más allá de las típicas de hermana) y sigue siendo mi mejor amiga, mi persona favorita en el mundo y por la que daría una pierna si hiciera falta. La decisión ha sido fruto de una profunda reflexión, mucho amor por "La Matrícula Roja" y el deseo de hacer lo mejor para el blog. 

Así pues, nace Aleoli. Como podréis observar, el nuevo nombre está formado por dos sílabas: "ale" y "oli". Muchos de vosotros no lo sabéis, pero mi comida (o una de ellas) favorita desde que tengo uso de razón son las patatas alioli. Pero de esas que están cocidas y no fritas. De las del bar de toda la vida, esas. Así pues, gracias a mi nombre acortado (Ale) y al destino (ya que estaba libre el dominio) pudimos empezar esta semi-nueva andadura con Aleoli. Después de las pizarras de brainstorming llenas de nombres y no estar convencidas con ninguno, apareció Aleoli y nos encantó. Transmitía amor por la comida, pero no nos limitaba exclusivamente a un blog de recetas. Al mismo tiempo, el juego de palabras nos transmitía frescura y diversión. Y, desde un punto de vista estético, Emma le veía mucho potencial. Así pues, nos decidimos, nos pusimos manos a la obra y en la obra seguimos. 

Y bueno, no tiene mucho más. Aquí tenéis los motivos del porqué de nuestro cambio y la explicación del nuevo nombre. Esperamos veros por aquí igual que lo habéis estado haciendo hasta ahora y, como siempre, quiero agradeceros, desde lo más profundo de mi corazón matriculero todo el apoyo que nos dais y nos habéis dado duranate estos años. 

Gracias. 

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