Puré de verduras fácil sin complicaciones

puré de verduras facil para niños

Hola. Tengo unas ganas de que llegue el frío que no me aguanto. Por eso, el otro día decidí preparar el primer puré de la temporada, para ver si se va dando prisa y puedo desempolvar mis jerseys gustosos y mis bufandas eternas. En realidad, también debo confesar que tenía muchas verduras a punto de "mustiar" y había que hacer algo con ellas. De ahí ha salido este puré de verduras tan bonito, lleno de nutrientes, sano como un apio e ideal para una cena rápida y sin complicaciones. El secreto mágico de esta receta es la pimienta blanca, que le da un saborcillo y un picantito que alegra hasta la más triste de las verduras. Pero bueno, que no me enrollo y que os dejo por aquí la receta. Es tan "de vagos" que ni siquiera pochamos la verdura al principio. 

Ingredientes

  • 2 calabacines
  • 1 buen pedazo de brocoli
  • 2 cebolletas
  • 8-10 espárragos verdes
  • 2 tazas (puñado grande) de espinacas
  • 1 chorrito de leche de almendra (o leche normal, o nada)
  • Pimienta blanca y sal

Preparación

En agua hirviendo incluimos todas las verduras excepto las espinacas. Cuando ya estén las verduras blanditas (que no deshaciéndose), dejamos templar y colamos el caldo (dejamos un poquito para no desertificar el puré). Una vez se haya templado el asunto, es decir, ya no queme, podemos batir todos los ingredientes, añadir las espinacas, la leche de almendra, la pimienta blanca y la sal.

Y poco más, podemos congelarlo o guardarlo unos días en la nevera para disfrutar en cualquier comida. A mi me gusta acompañarlo con un filete de pollo o merluza y un puñado de lechuga en crudo. 

Si os decidís a hacerlo, os animo a compartirlo en Instagram/Stories con el hashtag #aleolirecipes y mencionándome para que pueda verlo. ¿Cuál es tu puré favorito? 

 

Albóndigas veganas ft. @amlledo

albóndigas veganas

HELLO EVERYONE!

Hoy tengo el honor de tomarles el relevo a Emma y Ale con esta receta de albóndigas veganas pero, antes de entrar en materia, os contaré un poco sobre mí.

Algunos me conoceréis de Instagram como @amlledo aunque en realidad mi nombre es Lledó y a modo de aclaración diré que no, no soy vegana. Mi alimentación es variada e incluye alimentos de todo tipo, siempre tratando de priorizar aquellos de origen vegetal, integrales y libres de azúcares y aditivos. En resumen, intento llevar una alimentación consciente y equilibrada.

Puesto que comer es una de mis grandes aficiones, no siempre soy estricta con mi criterio de alimentación. Es decir, me permito disfrutar de escapadas gastronómicas (como podréis comprobar en mi cuenta de IG) pero nunca dejo de cuidar lo que como en casa. He aprendido que el equilibro es la clave, así que trato de combinar mi pasión por la gastronomía con un estilo de vida activo y saludable.

Os confieso también que me encanta cocinar, a pesar de haber sido autodidacta. Las ganas y la perseverancia han sido la clave para aprender en la cocina y llegar a sentirme segura en este pequeño rincón. Como me gusta probar cosas nuevas, siempre intento innovar, experimentar y no conformarme con lo de siempre. Así fue como salieron estas albóndigas que, aunque diferentes, no tienen nada que envidiar a las de toda la vida.

Como veréis, la receta es sencilla y los ingredientes, muy básicos:

- 1 Bote grande de lentejas cocidas
- Verduras al gusto (ej. Ajo, cebolla, espinacas, zanahoria, brócoli)
- 2 Cucharadas de salsa de tomate
- 1 taza de pan rallado
- 3 cucharadas de harina de avena (o cualquier otro tipo de harina integral)
- Aceite, sal y especias

Por un lado, lavamos bien las lentejas y, en un recipiente profundo, las mezclamos con el pan rallado. Por otro lado, calentamos la sartén con un poco de aceite y añadimos las verduritas troceadas. Cuando estén tiernas y doradas, incorporamos las dos cucharadas de salsa de tomate, la harina, la sal y las especias. Lo dejamos al fuego unos minutos y, cuando esté bien mezclado, lo vertemos en el recipiente donde habíamos dejado las lentejas. Lo trituramos todo junto hasta conseguir una masa homogénea y lo dejamos enfriar para no quemarnos al hacer las albóndigas. Cuando la mezcla esté templada, podemos ayudarnos con una cuchara para coger siempre la misma cantidad de masa y vamos dando forma redonda a las albóndigas. Las colocamos sobre una plancha de horno forrada con papel vegetal y las introducimos en el horno previamente precalentado. Con unos 20 o 30 minutos de horneado sería suficiente, aunque dependerá de cada horno y de la temperatura (180º - 200º aprox).

Con estas cantidades me salieron 23 unidades y las acompañé con unas patatas especiadas. ¡Una delicia!

Ahora ya no tenéis excusa para probar algo diferente, pero no os olvidéis de personalizarlo según vuestros gustos. No tengáis miedo de experimentar en la cocina y recordad que lo más importante es disfrutar del proceso.

Yo me despido ya, hasta la próxima. Mientras tanto seguiré tras la pista de las hermanas matriculeras ¡que aún tienen mucha guerra que dar!

albóndigas veganas

Spicy tofu y quinoa

tofu quinoa picante

Yellow matriculeros!

El otro día andaba sin demasiado tiempo, sin demasiadas ganas de cocinar y además tenía que comer tofu sí o sí. Y digo sí o sí porque quería darle una oportunidad a este alimento, y no sería la primera vez que lo compro y se queda en la nevera. Así que esta vez me lo tenía que zampar. Sé de requetesobra que el tofu de por si mucho sabor no tiene y que es importante darle un poco de vidilla. Así que, si ya de por sí me gusta marinar el pollo, la carne o el pescado, aquí me tenía que lucir con un marinado bien sabrosón. 

Así que, esto son los ingredientes del marinado (que le van al pollo fenomenalmente bien también):

  • 4 cucharadas de albahaca (o más)
  • 2 cucharadas de ajo en polvo
  • 1 cucharadita de pimentón de la vida (o más si lo quieres bien picante)
  • 2 cucharadas de soja baja en sal
  • 4 cucharadas de agua

Mezclamos todo bien, metemos la soja, y lo dejamos en la nevera mínimo 10 minutos. Por otro lado, hacemos la quinoa (o la tenemos ya cocinada del finde) y lo mezclamos todo. El sabor: delicioso. Ahora, a la textura del tofu todavía me tengo que acostumbrar, jajajaja. Y si os pica la curiosidad por saber el motivo de mi atrevimiento con el tofu, no hay ninguno. Cero. Simplemente me daba intriga probarlo y...ahí que fui. 

Y hasta aquí el post de hoy. Un besote FUERTE!