Bizcocho de avena, moras y vainilla

Hello, hello! Long time desde la última receta. Y aún más de la última receta dulce, ¿no? Ya sabéis que tanto Emma como yo somos bastante más de salado y desde que descubrimos la gorditortita de plátano, poca variación hemos hecho.

Pero volvemos al mundo de la experimentación y el descubrimiento y os traemos este bizcocho de avena, moras y proteína de vainilla que creo que ha venido para quedarse.

En cuanto a la elaboración de este bizcocho, como siempre, es muy fácil...pero sí que os voy a advertir que lleva una poquita más de ingredientes que algún otro que tenemos más escuetito. Aún así, menos la proteína (que sé que no todo el mundo tiene en su casa), el resto es fácil que lo tengamos por casa. ¡Vamos a por la lista de ingredientes y cantidades!

Ingredientes secos:

  • 1 taza de avena
  • 1 taza de harina de avena (yo he usado la de Max Protein sabor Donut, pero con normal también sale rico)
  • 2 cucharadas de edulcorante (bastante más si usáis la harina sin sabor)
  • 3 scoops de proteína de vainilla (si no tenéis, no pasa nada)
  • Medio sobrecito de levadura
  • Pellizco de sal
  • Puñadito de moras

Ingredientes líquidos:

  • 3 claras de huevo
  • 1 taza de yogur griego/2 tarrinas de requesón 0%/1 tarrina de requesón + 2cdas de queso desnatado (un poco lo que tengáis por casa)
  • 1 manzana pochada al micro (simplemente hay que cortar la manzana en cachos, al micro 3-4 minutos y batirla). 
  • 1 cucharada de extracto de vainilla (si no tenéis proteína echad un poco más). 

Y la cosa es así de chunga: mezclamos los ingredientes secos por un lado, los líquidos por otro y después incorporamos la mezcla dos (ósea, la líquida) en la seca. Mezclamos bien y añadimos las moras. Al horno (previamente calentado) a 150-170 gradetes durante 30-40 minutos. Dejamos que repose un poco y listo. We got it.

¡Esperamos que os guste y os animéis a hacerlo! Nada mejor para uno de esos días mortíferos de madrugón mañanero. Desayuno listo y pensar poco.

Un besote enorme :)

Gorditortita de plátano

Hello matriculeros! Hoy compartimos con vosotros el que se ha convertido en el rey de los desayunos en nuestra casa. Mirad que nuestra madre no es muy de probar cosas nuevas ni que suenen extrañas como avena, quinoa o stevia...pero vive enamorada de este crepe/tortita/taco de plátano.

Es un desayuno muy fácil de preparar, riquísimo e ideal para antes de entrenar y cargar pilas por la mañana!

Para preparar la gorditortita necesitamos:

  • 1 huevo
  • 1/2 plátano
  • 3 cucharadas de harina de avena
  • 2 nueces picadas
  • edulcorante al gusto

Lo único que hay que hacer es batir todos los ingredientes juntos en un mismo recipiente y calentar bien una sartén. Yo esparzo un poquito de aceite por toda la sartén para evitar que se me pegue y cuando está bien caliente echo la masa. Mientras se hace corto rodajitas muy finitas de plátano y las pongo en la mitad que no voy a doblar de la masa (es como una tortilla francesa). Pongo las nueces también y cierro todo...lo que os digo, como si fuese una tortilla francesa.

¡Y ya está! No tiene nada nada nada nada nada más. A mi me gusta mucho tomarla sola, sin sirope ni nada, pero sí que es cierto que añadirle un chorro de sirope de chocolate (nosotras usamos este sin azúcar) o el sirope sin azúcar de Joseph va fenomenal. 

Yo os animo muy mucho a que las probéis, porque ya os digo, una vez uno se aficiona...¡que no le hablen de otros desayunos! Compartidlo con nosotras si os animáis porfaplis!

Un besazo gigante matriculeros :)

Brownísimo

¿Muerte por chocolate y avellanas? ¿Sí? Pues entonces lee un poco más.

Lo reconozco. Soy una vaga por las mañanas. Pocas cosas hay que me pongan de mejor humor que tener el desayuno preparado nada más entrar a la cocina. Pero pocas cosas hay que me hagan aún más feliz que tener un desayuno que puedo tomar de merienda (por aquello de que evito tomar carbohidratos de merienda y cena)...porque lo voy a reconocer también, a veces me falta una pizca de imaginación por las tardes. 

Este bizcocho que tira a brownie no tiene harina de ningún tipo y tampoco azúúúcar, con lo cual yo ya soy feliz. Pero ea, nada de eso quita que este healthypecado sea altamente calórico y haya que consumirlo con moderación...es alto en grasas buenas y capacidad para hacer felices a los amantes del chocolate. Los ingredientes base son los típicos que utiliza Saschafitness y que ya sabéis que nos eeeencanta. 

Y en fin, no se hable más y veamos cómo preparar el brownísimo.

Necesitamos: 

  • 1 taza de mantequilla de cacahuete/avellanas
  • 1/3 taza de aceite de coco
  • 3-4 huevos
  • Stevia (o el edulcorante que uséis)
  • 1/2 ó 1 taza de cacao desgrasado sin azúcar añadido
  • 2 tabletas de chocolate puro sin azúcar añadido
  • 2 puñados de avellanas machacadas
  • 1 plátano
  • 1 cucharada de levadura

La película es tan sencilla como esto: mezclamos la mantequilla de cacahuete/avellana (nosotras la compramos en myprotein.com) con el edulcorante y el aceite de coco. Después echamos los huevos y el plátano machacadito y removemos todo bien. Integramos la media taza de cacao, la levadura, derretimos las dos tabletas de chocolate y las incluimos en la mezcla – para derretir el chocolate al micro hay que tener un poco de paciencia. Lo mejor es ir metiendo cachitos de chocolate a poquitos, dar vueltas con una cuchara y jugar con tiempos cortos. Para que no nos estorben, las avellanas las incluimos al final finalísimo.

Ahora ya únicamente hay que hornear y esperar a que se haga. Nosotras lo hicimos a 200º durante unos 25 minutos. Aún así, ojo piojo porque nuestro horno estaba caliente y teníamos un bloque de masa bastante gordote. Moraleja: depende del grosor, del tiempo que lleve el horno encendido y demás menesteres, el tiempo que os indicamos puede variar. Así que atención. Lo más importante es que no quede seco...es preferible sacarlo cuando parece que aún está un poco blandito y dejar que se haga con el calor residual. 

Por último, dejamos enfriar y...¡LISTO!

Quinoa Tres Delicias

Hellowwwwww!

Ahora sí que sí podemos decir lo de long time, no see. Han sido unos meses un poco caóticos y lleno de idas, venidas y vueltas a venir... y bueno, la verdad es que los meses que vienen no tienen pinta de ser mucho más tranquilos: últimas semanas de clase, exámenes trabajos...y después...calma :)
Pero bueno, nos hemos organizado un poquito mejor y cruzamos los dedos para que vuelvan los posts regulares y todo vuelva a la normalidad matriculera.

Hoy os traemos un post culinario, ¡qué anda que no hace tiempo ni nada! Vamos a enseñaros cómo preparar un "quinoa tres delicias". Que os imagináis bien, se trata del plato típico que pedimos cuando vamos al chino, pero en lugar de utilizar arroz, hemos optado por la quinoa. Por Instagram nos pedís un montón que os contemos cómo preparamos nosotras la quinoa y qué solemos cocinar con ella. Además, una de las dudas también más frecuentes es dónde la compramos nosotras. No os vamos a descubrir un mundo porque en nuestro súper de todos los días la venden; así que mirad un poco en dos o tres supermercados y si no, al herbolario y listo.

El plato vais a ver que es más fácil que sumar 2+2, de hecho, con pensar los ingredientes lo podéis hacer sin instrucción alguna. Pero como sabemos que la chispa culinaria, por muy sencillo que sea el plato, a veces cuesta un poquito de encender, os dejamos el paso a paso de la "quinoa tres delicias" para que probéis a ver qué tal. Por supuesto, usad arroz (integral o no) si lo preferís o si no encontráis quinoa por ningún sitio y os da yuyu pedirla por internet. Consejillo, cuando hagáis la tanda de quinoa, podéis hacer más de la cuenta y reservar para tener durante la semana.

Lo primero antes de nada, vamos a ver qué necesitamos (ajustad las cantidades a vuestras necesidades y gustos; vais a ver que nosotras hemos hecho una cantidad de quinoa descomunal, pero la idea es guardarla para ir comiendo a lo largo de la semana)

  • 1 taza de quinoa
  • Zanahorias
  • Guisantes
  • 1-2 huevos
  • Taquitos de jamón cocido/pavo
  • Gambas
  • Salsa de soja

Bien, ahora vamos a poner a cocinar la quinoa. Y vamos a ver cómo, of course (cómo lo hacemos nosotras, porque luego cada uno tiene su manera). Lo primero que tenemos que hacer es lavar bien la quinoa con un colador y en un cazo con una gotita de aceite tostarla un poquito.

Bien, ahora toca ahogar a la quinoa. Vamos a utilizar la proporción 1:2, es decir, por cada taza de quinoa, dos de agua. En nuestro caso, una de esas dos tazas en vez de ser agua es caldo de verduras (para darle más saborrrr)...pero no hace falta. Lo dejamos a fuego medio-alto durante 15 minutos (o hasta que veamos que ha absorbido el agua) y dejamos que repose. 

Mientras tanto vamos a pasar por la sartén con una gotita de aceite y agüita los guisantes y la zanahoria picadita o en taquitos. En mi caso es que o me pones la zanahoria tamaño microscopio y súper escondidita o no entra por ningún lado. Bueno, que me enrollo: una pizca de sal y estamos pendientes  de que se haga sin que se queme. Cuando ya esté todo cocinado, echamos las gambas y si nos gusta el jamón doradito (como a nosotras), pues el jamón también. Si no, el jamón lo añadimos el final, finalísimo. Ahora toca hacer las tortillas. La idea es hacerlas finitas, como veis en la foto, y después cortarlas en tiras. Pero vamos, que si no tenemos mañana o no nos apetece ponernos finolis, hacemos un revuelto y listo.

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Mezclamos todos los ingredientes en la sartén, incluyendo la quinoa, echamos un par de cucharadas de soja y removemos.

Y ya está. No tiene nada nada más. Bueno sí, queda comerlo y disfrutarlo. Y si sobra, pues al tupper y ya nos lo comeremos.

Annnnd that's it furrr today! Esperamos que os haya gustado y como siempre, si os atrevéis a hacerlo mandadnos fotillo por las mil y una redes sociales que tenéis por aquí abajo. 

¡Muchas gracias por seguir ahí!

Puré de guisantes

Alo, alo, alo!

¿Qué tal? Por aquí todo bien, busy busy week. Pero vamos, que eso ya no es ninguna novedad.

Si en verano no nos separábamos de la ensalada, ahora con el frío no puede apetecer más un cuenquito con una crema (o sopa) bien caliente. Ammm I right? Hoy os vamos a enseñar cómo preparamos nosotras el puré de guisantes, el favoritísimo de Emma. Sé que los guisantes son uno de esos alimentos desterrados por un número importante de personas...y yo no entiendo cómo es posible. HOW ON EARTH? Así que, odiadores de los guisantes, éste no es vuestro post.

Es un puré/crema súúúúúper saciente. Pero mucho, mucho. El resultado es bastante denso, así que no hace falta servirse un plato gigantesco para quedarse bien llenito.

Nosotras lo hacemos casi casi igual que la receta de puré de guisantes de Mercado Calabajío pero con alguna que otra variación.

Así que vamos a ser rápidos y vamos a ir al grano. ¿Qué necesitamos? (Para 4 personas)

- 400-500g de guisantes (nosotras los compramos congelados)
- 1 cebolla
- 1 puerro
- 1 patata
- 1 chorrito de aceite
- Caldo de verdura y/o agua
- Taquitos de jamón (opcional)
(Como veis, es súper parecido al de calabaza...y así solemos hacer todos)

Lo primero de todo es pochar la cebolla y los puerros. Cuando esté ya todo doradito metemos los guisantes y le damos un par de vuelticas.

Echamos agua, caldo de verduras o un mix de las dos hasta que cubra bien bien todo lo que hay dentro de la olla. Dejamos que se haga a fuego medio-alto hasta que la verdura esté así ya como blanduja. Vamos, sin miedo, coge una cuchara de palo y bátete en duelo con el puerro, a ver si se deshace.

Este puré es MUY grumoso. Por eso, si somos del equipo antigrumos habrá que tener un poquito más de paciencia y batir más rato. Y siempre lo digo, así hacemos gimnasio de paso.

Para darle texturilla podemos echarle un par de quesitos de la vaca que se ríe o leche.

Lo ajustamos de sal y pimienta un poco al gusto, le echamos el jamoncito rico, la clara de huevo cocido si os apetece y si os sentís con ganas, un poquito de parmesano (o queso rallado light, lo que gustéis).

Y ya está. Así de fácil, una cremita más que añadimos a nuestro suculento menú.

Como siempre, si os animáis a hacerla, contádnos qué tal por Instagram, Facebook, Twitter o en un comentario por aquí mismamente.

Brownie de garbanzos

Hellow!

Seguimos con la semana del desayuno por aquí. Hoy vamos a compartir con vosotros una receta que hemos hecho non-stop desde que la descubrimos. De verdad, es una maravilla y le quita un porrón no, dos porrones de calorías a la receta original. Encima se hace rápido, cunde muchísimo y la cantidad de chocolate es completamente ajustable, así que si queréis echar menos de la cantidad que os decimos nosotras, adelante...que tampoco cambia tanto.

Y la base y estrella de está receta son...¡¡¡¡¡LOS GARBANZOS!!!!! tachááán! ¿Garbanzos en 'La Matrícula Roja'? ¿Qué raro no? Y es que si nos seguías por Instagram, sabréis que nos encantaaaan los garbanzos. Los usamos para tooodo. La idea la sacamos de ver varios blogs vegetarianos...y es que los garbanzos y su harina (y las lentejas también) sirven para mil cosas más que los cocidos o potajes. A veces no caemos en que los alimentos pueden tener usos completamente diferentes a lo que estamos acostumbrados...sólo hay investigar un poquito y atreverse a probar. Aunque metamos la pata hasta el fondo y nos quede una mole de legumbre chamuscada.

Bueno, no me voy a enrollar más...que últimamente no me callo.

Necesitamos

  • 400 gramos de garbanzos cocidos (los lavamos bien antes)
  • 1 huevo
  • 2-3 claras
  • Edulcorante al gusto (cuando se cocina pierde dulzor...cuenta con eso)
  • 1 cdita de aceite
  • 1 chorrito de leche
  • 2-3 cditas de levadura
  • 2 cucharadas de cacao puro en polvo desgrasado (nosotras usamos este de Valor)
  • Pizca de sal
  • Opcional: mix de frutos secos y cachitos de chocolate

De verdad, esto es tan simple que me sabe hasta mal explicarlo. Lo primero que hay que hacer es batir los garbanzos hasta que queden como una masa. Después echamos el huevo y las claras. Echamos todo y batimos!

Lo ponemos en un molde para horno y lo metemos 200-250º durante unos 20-30 minutos.

¡Y no tiene más! Ya lo tenemos. Antes de abalanzarte a probarlo, deja que repose unos veinte minutos. Si te ha quedado demasiado blandeje (que puede pasar) mételo en la nevera sin miedo. Y si no te ha quedado blandito pero lo quieres frío, pues también.

Y tal que así queda el brownie. Acompáñalo con helado de plátano caserito (por aquí tienes cómo hacerlo) o con helado de bote de toda la vida normal normalísimo. También puedes no acompañarlo...que siendo francos, es lo que solemos hacer nosotras. Lo cortamos en cachitos y lo guardamos en una bolsa de zip. Todo muy apañao, ¿verdad?

Bueno, me callo ya que tengo muuuusha cosa por hacer.

Tú, querido lector,  te recuerdo (como siempre) que si no te quieres perder ni una de las comidas que preparamos o del deporte que hacemos nos sigas por Instagram (@lamatricularoja) y Facebook!

Mil gracias a todosssss y nos leemos prontito!:)