Hummus de tomate seco y curry

¡Aloha! Si hay algo que me gusta es el hummus (¡novedad!). De verdad, desde que lo probé (con cierto escepticismo) en un restaurante de Madrid, no he dejado de tomarlo. Si por mi fuese, cada semana haría hummus, lo pediría cada vez que saliese a comer fuera y estaría en mi menú navideño.

Una de las cosas que más me gustan del hummus es su versatilidad. Si bien la versión original me encanta (y sigue siendo mi favorita), tiene miles de variantes que están igualmente ricas y que vienen fenomenal para variar un poco y jugar con diferentes sabores e ingredientes.

En el post de hoy os propongo este hummus que combina tomate seco y curry. El tomate seco le dará un toque acidillo que complementa fenomenal al curry. Y también le aporta color. ¡El entrante está servido!

hummus tomate seco y curry

INGREDIENTES:

  • 1 bote grande de garbanzos cocido escurrido (si encontráis sin sal, mejor)

  • 4 tomates secos

  • 2 cucharadas de tahín

  • Curry London al gusto

  • Pimienta, sal y chorrito de aceite

INGREDIENTES:

Mezclar en una picadora todos los ingredientes (o batir). Comer en el momento o servir después.

¿CON QUÉ PUEDO COMERLO?

  • Hazte con un buen pan de hogaza para armarte una tosta de campeonato.

  • Versión sin pan. Corta zanahorias finitas (o cómpralas ya cortadas) y apio en tiras. Hunta sin miedo.

  • Adereza una ensalada con una cucharada de hummus. Textura y mucho sabor.

  • Cuece un huevo y rellénalo con hummus. Rompe la yema cocida por encima y ya tienes el snack perfecto listo.

hummus tomate seco y curry
hummus tomate seco y curry

Os animo a que lo preparéis y me contéis que tal os sale ¡Si la hacéis, mandádme una foto por IG! De verdad, hace mogollón de ilusión.

Y si no me sigues todavía en mis redes, puedes hacerlo en los enlaces de aquí abajo.

¡Un besote!

Hummus de curry y hummus de alcachofa

hummus alcachofa curry

¡Hello people! Esta semana tratamos de retomar el ritmo normal de publicaciones y volvemos con dos recetas que enganchan. Desde que empezamos a entrenar antes de entrar a trabajar, ósea con las legañas bien pegadas, los desayunos han cambiado un poquito. Se acabó ver un vídeo de Youtube mientras disfruto de un cafecito caliente, ahora más que nunca las mañanas son de corre corre y toca comerse el desayuno en el metro. Además, como ya sabéis, hace tiempo que dejé de consumir embutido a diario (si quieres saber más sobre esto, pincha aquí) y está siendo un reto encontrar acompañamientos para la tostada. A esto se añade que también quiero reducir el consumo de productos de origen animal, vaya, muchas cosas a la vez. 

El caso es que me he abonado al hummus y no hago más que probar variedades, unas con más éxito que otras. Normalmente me lo llevo ya untado en pan de avena o de espelta que hacemos en casa (pronto pondré receta) y tan ricamente. Una combinación perfecta de hidratos, grasas y proteínas que nos ayuda a empezar el día o recuperar después de entrenar. 

Hoy voy a compartir dos recetas diferentes para que probéis y me contéis qué os parece. Lógicamente, podemos tomar el hummus de muchas otras maneras: en sándwich para comer, para dipear unos crudités o incluso para aliñar ensalada. 

Hummus de curry

  • bote de 500g de garbanzos lavados y sin sal
  • 2 cucharadas de tahina (de compra en herbolarios o grandes superficies)
  • 1 limón (el jugo)
  • Comino (4-5 pellizcos)
  • Curry (yo he utilizado Curry London, que le da un sabor muy especial)
  • 1 chorrito de agua

Lo único que tenemos que hacer es echar todos los ingredientes en la batidora hasta que quedé la textura que queremos. La clave para que no se quede mazacote es jugar con la cantidad de agua. También podéis utilizar aceite, pero yo no lo suelo utilizar porque no me aporta demasiado en cuanto a sabor y prefiero aprovechar ese extra de grasa para tomarme unas nueces o aliñar una ensalada. Pero eso cada cual. 

Hummus de alcachofa

  • bote de 500g de garbanzos lavados y sin sal
  • 2 cucharadas de tahina (de compra en herbolarios o grandes superficies)
  • 1 limón (el jugo)
  • 1 lata pequeña de alcachofas ya cocidas y escurridas
  • Especia "el Hanut". Para quienes no sepáis que es esto (yo no lo sabía), se trata de una mezcla de especias típica de la zona del Magreb y es que, madre mía qué sabor. Yo la compré en el Granel de Corredera, pero podéis intentar hacer algo similar en casa o trabajar con las especias que tengáis por casa y que más se le parezca. 

Lo único que hay que hacer es saltear las alcachofas un poquito en la sartén con bien de esta especia hasta que se doren y después seguir el procedimiento del hummus anterior. Batir, vaya. Tiene un sabor, de verdad, espectacular. 

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hummus curry

¡Y no tiene más! Espero que os haya gustado y que lo probáis. Sé que suena raro eso de desayunar hummus pero si os gustan los desayunos salados, os prometo que no defraudará. 

Un abrazo enorrrrrme y nos leemos pronto. 

 

Hummus ligero

hummus ligero

¡Aloha matriculeros!

Sabéis que una de mis comidas favoritas es sin duda el hummus. Si por mi fuese, comería hummus para desayunar, comer y cenar. Me sabe bien con todo, me encanta el sabor a ajo y me pirra la versatilidad de esta pasta. Pero como ya sabéis, el hummus es bastante calórico porque además de la tahina (bastante calórica por si sola) se suele añadir algún tipo de aceite. Por eso,en el post de hoy os cuento cómo preparar hummus de un modo algo más ligero que la otra receta que tenemos colgada por el blog. ¡Está chupado!

Ingredientes (para un tupper generoso)

  • 1 bote de garbanzos cocidos sin sal
  • Jugo de medio limón
  • 1 cucharada de tahina (lo podéis comprar en la mayoría de supermercados y en herbolarios)
  • 1-2 dientes de ajo (dependiendo de lo que os guste y de si os repite)
  • 1 cucharadita de comino
  • 1 pizca de sal
  • 1 chorrito de agua

Preparación

Lo único que tenemos que hacer es batir bien todos los ingredientes. Os recomiendo que primero empecéis a batir todos los ingredientes sin el agua y vayáis añadiendo poco a poco para conseguir la textura que queráis. A mi por ejemplo, para tostas mañaneras me gusta más liquidito y suave.