Cupcakes de garbanzos, banana y coco, con crema de anacardos ft @caruchoix

Cupcakes de garbanzos, banana y coco, con crema de anacardos

¡Hola desde Argentina! Mi nombre es Carolina (@caruchoix) y siempre me gustó cocinar. En mi casa, muchas veces cocinaba para toda mi familia (somos 5) así que me acostumbré a preparar comidas abundantes y generosas para que nadie se quedara con hambre. Cuando me mudé sola hace 3 años y pico, me di cuenta que al cocinar para mi misma, podía jugar un poco más con los sabores y preparaciones ya que no tenía que responder a ningún gusto más que el mío. Entre aciertos y desaciertos y siempre muchas investigaciones, descubrí que los ingredientes son lo más importante en la preparación de un plato. No sólo quería comer rico, sino que quería también comer bien y volver a encontrar el sentido a alimentarme: nutrirme. Encontré entonces una gran variedad de alimentos que ya conocía y muchos que no, y descubrí miles de propiedades que no estaba teniendo en cuenta; el orden de ingerirlos, cómo combinarlos e incluso como resaltar sus valores a través de la cocción / no cocción.

Y en todo este proceso, descubrí la clave que está a la vista de todos y que al mismo todos por alguna razón nunca parecemos razonar: el desayuno.

En Argentina (mejor dicho Buenos Aires, no puedo hablar mucho por el resto), la costumbre es levantarse y correr: correr al trabajo, correr a los compromisos, en fin: siempre correr. ¿El desayuno? ¿Para qué? Me levanto con sueño y el estómago cerrado, muy temprano porque tengo una hora y media de viaje hasta el trabajo. No llego a tiempo a tener ni siquiera ganas de desayunar, así que con suerte una taza de café y algo para picar y salir. Me pasaba a mi y a todas las personas que conocia. ¿El resultado? Mucha falta de energía y hambre generalizada hasta el almuerzo. Hacía el desayuno en cuotas y mal, nunca a conciencia y por lo general emparchado por harinas y azúcares. 

Hace aproximadamente un año empecé a escuchar y realmente escuchar a esa frase que reza: el desayuno es la comida más importante del día. Y descubrí que sí.

Incorporé fibras, proteína, vitaminas, semillas, lácteos y carbohidratos.  Es increíble ver como podemos combinar todo esto en una sola comida. ¡Y lo divertido y delicioso que és! Mi calidad de vida mejoró muchísimo: ya no sentía hambre todo el tiempo, ya había comido algo delicioso temprano y no sentía esa necesidad de consumir algo de antojo, entreno al mediodía y de a poco voy superando metas que jamás habría pensado. Tengo 31 años y de golpe me di cuenta que tengo un sólo cuerpo y que me tiene que durar mucho tiempo, así que solo depende de mí y de como lo trate. Con este compromiso conmigo misma, antes de irme a dormir todos los días pienso en lo que voy a desayunar y mentalmente me invento alguna receta a ver si funciona o no. Y siempre quiero probar cosas nuevas y cosas que jamás me habría esperado. ¿Garbanzos en el desayuno? ¿Y por qué no? 

 

Les dejo esta receta que me sorprendió muchísimo a mi misma, y que publiqué hace un tiempo en mi instagram.

Cupcakes de garbanzos, banana y coco, con crema de cajú.

Para los muffins:

- 1 lata y media de garbanzos 

- 50gr de coco rallado

- 1 banana grande

- 1 cdita de polvo para hornear

- 1 chorrito de esencia de vainilla

- 6 sobrecitos de edulcorante

- 1/3 taza azúcar mascabo

- 1/2 taza (o un poco mas si hace falta) de harina de arroz

- Pasas de uva (opcional)

- 1/4 de taza de aceite

Crema de cajú (anacardos)

- Cajú 100gr

- Casancrem(Philadelphia) light 1cda (no muy colmada) -

- Aceite de coco 1cdita

- 2 sobrecitos de edulcorante

Primero procesé los garbanzos con un poco de agua y el aceite, y ahí mismo en la procesadora le fui agregando las cosas de a poco (menos las pasas de uva).

Quedó una masa con una textura similar a la de las tortas de caja, pero un poco más espesa (si queda muy líquida sumar harina de arroz). Pasar a los moldes de muffin y dejar aproximadamente 30 mins en el horno a fuego medio. Ir chequeando con el cuchillo hasta que salga seco.

Procesar el cajú con la crema e ir agregando las cosas hasta que quede una pasta tipo crema (tardará 5 mins aprox). Dejar descansar en la heladera y decorar. 

Cupcakes de garbanzos, banana y coco, con crema de anacardos

Cookie Dough ft @tlacualli

masa de galletas

¡Holaaa! Hoy no os habla ninguna de las matriculeras. Lo hace una gran, pero que muy gran, seguidora suya, Ainhoa (@tlacualli). Soy una chica a la que le encanta cocinar (y comer más aún!) y que ha  tenido el gustazo de que estás dos súper hermanas le invitarán a escribir una recetilla por aquí. Muuuucha ilusión me hizo que me lo propusieran! CONFESSION TIME: Cuando decidí empezar a comer mejor y me metí en este mundillo de la healthy life su Instagram fue de los primeros que seguí y que me motivaban a seguir cuidándome. Les estoy muuuy agradecida!

Cuando me propusieron hacer esto empecé a darle vueltas a qué receta escribir. Lo primero que descarté fueron los gofres, imposible hacer una receta mejor que la que hay en este blog. Los bizcochos, mug cakes y pancakes están requetevistos. Así que echando un vistacillo a mi IG me encontré con las fotos del cookie dough que me suelo hacer para desayunar y vi claro que esa era la receta.

Quizá algunos no sepáis que es, aquí no es muy popular pero en Estados Unidos es algo que puedes encontrar en cualquier sitio. Un cookie dough original es básicamente la masa de las galletas con tropezones de chocolate típicas americanas, pero antes de darles forma y cocinarlas. Vamos una masa de galletas cruda. ¿Quién no ha estado preparando unas galletas, ha probado la masa para ver si necesitaba algún ingrediente más y cuando se ha ido a dar cuenta tenía masa para hacer solo un par de galletillas? ¡Decidme que no soy la única por favor!

El problema de esta receta es, que aunque esté tremendamente buena, muy a mi pesar, precisamente sana no es. Solo con decir que los ingredientes principales son el azúcar y la mantequilla, la cosa ya echa para atrás. Pero! Siempre hay un pero… Hay maneras de hacerla de una manera muy sanota, con la que se consigue una textura muy parecida y el sabor es increíble.

La clave está en el ingrediente principal. ADVERTENCIA: No os asustéis cuando leáis cual es. Sé que quizá no os va a parecer muy apetecible o penséis que se va a notar el sabor, pero os prometo que no es así para nada. Prepararos… Lo voy a decir… El ingrediente principal son garbanzos cocidos!!! Sí sí, habéis leído bien. Las legumbres son la base de esta receta.

Pero no, no sabe para nada a garbanzos. De hecho estoy segura que si alguien os da a probar sin deciros con qué está hecho ninguno sabríais que los lleva. Por eso está receta es genial para aquellos que no os gusta el sabor de las legumbres, así podréis comerlas y beneficiaros de todos sus nutrientes (son altas en proteínas, carbohidratos, minerales, vitamina D…) sin suponeros ningún esfuerzo. Además al ser un alimento tan alto en proteínas esta receta es ideal para vegetarianos como yo o para aquellos que quieran aumentar su consumo de proteína de origen vegetal.

Bueno ya viene siendo hora de dejaros con la receta. Solo deciros que si queréis ver alguna de las recetas que suelo hacer las encontraréis en mi IG @tlacualli. Por allí veréis muchos desayunos y algún que otro plato vegetariano para comer. Todo sano pero muuuuy rico! Palabrita!

Ingredientes:

  • 200 gramos de garbanzos cocidos (enjuagados y escurridos en el caso que sean de tarro)
  • 70 gramos de dátiles sin hueso, mejor si son medjool porque son más dulces
  • 1 scoop de proteína sabor vainilla (es totalmente prescindible)
  • ½ cucharadita de levadura
  • 80 ml de leche de almendras o la que prefiráis
  • 10 gramos de chips de chocolate sin azúcares añadidos

*Los ingredientes de arriba son los ingredientes base pero podéis añadir otros según os apetezcan. Por ejemplo añadir cacao o mantequilla de cacahuete. Además, podéis variar la legumbre, yo suelo utilizar también alubias blancas o negras.

Para hacerla solo necesitamos poner todos los ingredientes menos la leche y los chips de chocolate en un procesador de alimentos. Una vez los tenemos, batimos hasta que se haya creado una masa espesa y todos los ingredientes estén bien triturados. Ahora vamos a añadir la leche. Yo os aconsejo ir echándola poco a poco: echáis un pelín, batís y miráis la textura. Id repitiendo estos pasos hasta que quede una textura que os guste. Y ya está! Ya solo queda servir, echar los chips de chocolate y disfrutarlo muuuucho!!!

Espero que os guste tanto como a mí y gracias matriculeras por la oportunidad! Hasta pronto!

masa de galletas