Torre de tomate, aguacate y bonito con tapenade

¡Aloha! Hace MÁS de un mes que no subo una receta. Matame comión. Pero me es imposible sacar fotos a la comida llegando a las siete a casa con el sol más que escondido, jajaja. Pero bueno, estos días navideños me están regalando un poquito más de tiempo, así que aprovecho y os comparto una receta que está buenísima y pega un montón en estas fechas: una torre de tomate, aguacate, bonito y tapenade

torre de tomate aguacate bonito tapenade

Ingredientes

  • 1 tomate rosa
  • 1/2 aguacate
  • 1 lata de bonita del norte (yo he utilizado la marca Consorcio, que han tenido el detalle de mandarnos un lote de productos por Navidad :)
  • Tapenade (receta aquí)
  • Mayonesa casera (opcional)

Preparación:

Muy sencillo. Cortamos en rodajas el tomate y el aguacate en láminas. Colocamos una rodaja de tomate, una lámina de aguacate y una capita de bonito (o ventresca o caballa) y vamos montando hasta que se nos acabe el tomate o el aguacate. 

Mezclamos el tapenade con mayonesa casera y servimos. Lo ideal es romper todo y comerlo bien revuelto. Si no utilizáis mayonesa (que entiendo que para el día a día como que no), con echar un poquito de aceite en psssst es suficiente. El tapenade le va a dar mogollón de sabor y la anchoa del mismo le da bastante saladito al plato. 

Me parece un primer plato súper rico y fácil para servir estas fiestas. Y sí, aunque es calórico por la mayonesa y el tapenade, está lleno de ingredientes saludables y sin procesar. El caprichito perfecto sin necesidad de lanzarnos a una bolsa de fritos o una pizza tamaño XXL. 

consorcio bonito del norte

Espero que os guste mucho. Si queréis conocer más sobre los productos de Consorcio, aunque vaya, se trata de una marca de toda la vida, os animo a que le echéis un vistazo a su página web (aquí). Por casa ya conocíamos su bonito en bote de cristal, pero nunca había probado su atún en lata "ligero" y me ha sorprendido porque viene con un toquecito de aceite por lo que es más sabroso que el que viene en agua pero evita el charco de aceite en el que suele venir este tipo de conservas. Grata sorpresa, la verdad. 

Florecillas de pavo

Hello people of da internet!! ¿Qué tal? Son casi casi las doce de un día muy laargo. Pero un día TOP. Y como ha sido un día tan bueno, tenía que escribir un post (aunque lo vamos a publicar mañana). Que parece que no, pero el ánimo con el que uno se pone a parrafar es importante, eh? Que a veces da un poco de vértigo plantarse aquí con un fondo blanco y tres mil fotos de harinas y chocolates.

Pero en fin, que como os digo, ¿sabéis esos días en el que parece que el mundo confabula para que te salga mal? Pues hoy ha sido tooooodo lo contrario, ha sido redondo. Así que, ea, 'amo a aprovecharlo.

Pues hoy seguimos con el delantal puesto, pero por poco, que traemos una de esas recetas que se hacen en menos de lo que acelera un Ferrari. Y es que las florezuelas de pavo que os presento a continuación nacieron de un momento de PROFUNDO aburrimiento en clase y de tener poco, menos y nada en la nevera. Total que llegué a casa, lo hice, lo subí a Instagram y se ve que os gustó. Así que, yo muy gustosamente lo comparto y todos a disfrutar.

¿Quéééééé necesitamos pues? (para 4 florecillas)

  • Champiñones lavados (o de lata)- Si no te gustan los champiñones utiliza cualquier otra verdura que te caiga mejor. 
  • Pavo en lonchas (o jamón)
  • Tomate natural triturado
  • Queso light de gratinar (de este en tiritas vaya)
  • 1-2 tranchetes light
  • Philadelphia light (opcional)

En un molde para magdalenas ( o uno que tengáis que tenga una forma parecida), colocamos una loncha de pavo. Ponemos un poco de queso philadelphia en medio para que la florecilla sea un poco menos delicada.

Cruzamos otra loncha de pavo (la forma es algo así como una X). Ponemos una poquita de tomatoe... Y colocamos un cuadradito de tranchete en cada flor... A la plancha cocinamos un poco los champiñones. Mega consejo del día: escúrrelos bien y asegúrate de que no queda mucho líquido, que los jodioooos champiñones parece que viven debajo del agua porque madre mía la de líquido que sueltan. Pues eso, ojito.

Echamos ese rrrrrrrrico queso que se va a quedar derretidico perdio en el horno...y al horno a potencia máxima.

Y...TADA! Así quedan. Cuando en el horno veas que el queso ya está derretido y las puntas tostaditas...¡ya está listo para comer! (: No me digáis que no son más de los resultonas y tentadoras, juju.