Lasaña de calabacín

Ohayo gozaimasuuuuuuu!!
 

¿Qué tal? Que sepáis que nos hemos hecho un súper calendario para tener todos los posts organizados y programados...y lo estrenamos con un retraso de días. Qué desastre. En general, se nos lleva resistiendo esta receta un montón de tiempo, meses, en realidad. Pero bueno, el caso es que por lo menos, en espíritu nos sentimos bien: chicas organizadas y responsables que se planifican las cosas. Como manda la ley.

Como ya habréis podido ver en el título (siempre digo lo mismo, ¿verdad?...me tengo que reinventar) hoy traemos ooootra receta: lasaña de calabacín. Es una receta muy popular, socorrida y que la podéis encontrar en mil y un blogs. Pero, como siempre, nosotras hemos querido compartir con vosotros nuestra manera de prepararla. As always, la receta se puede aligerar aún más (echar menos queso, utilizar carne de pavo, latas de atún al natural...), pero vamos...os iremos contando ambas versiones.

Es una receta que lleva un poquito de tiempo, así que si no tenéis demasiado de eso, aseguraos de que tenéis todo preparado para poder poneros a cocinar sin tener que estar pela que te pela y esas cosas. 

Bueno, empezamos por los ingredientes que necesitamos. Los tenemos tal que aquí: 

Podéis añadir más verduras al relleno, obviously. Y ahí se nos ha olvidado incluir una o DOS cebollas + un poquito de vino blllllllllanco.
Bien, let's go. Lo primero que tenemos que hacer es cortar el calabacín en lonchas como estas. Si no tenéis este cacharro, poco importa...lo hacemos a cuchillo y ya está.

 

A continuación, sazonamos la carne picada con orégano y especias italia. O las que queráis, vaya (pimienta, ajo, etc). Como veis nosotras hemos hecho dos lasañas, una con carne de ternera y otra de pollo. Así se explica la diferencia de colores.

 

Acto seguido, vamos a preparar la salsa de tomate. Únicamente hay que pochar la cebolla, echar orégano, sal y tomate natural en una olla. Deja que se haga durante unos 10-15 minutos y después lo trituramos bien y listo, Calisto.

 

A continuación vamos a cocinar los champiñones y la carne. Podemos utilizar lo que queramos: nada de nada, aceite (opción más calórica), caldo, agua...whatever you want. Nosotras cocinamos los champiñones con caldo de verduras y la carne con caldo de pollo y un chorrito de vino blanco.

Cuando ya tengamos todo bien hecho, pasamos las lonchas de calabacín por la plancha. Nosotras espolvoreamos la sartén con aceite una vez, y con eso ya tiramos pa'lante. Depende de lo mucho que te guste la verdura crujiente, déjalos que se hagan más o menos. A nosotras nos gusta bien blandito y bien hechito.

Ya casi nos podemos ir al sofá y dejar que el horno haga su trabajo. Ahora lo único que tenemos que hacer es verter en una fuente apta para horno que tenga forma rectangular (o cuadrada, da igual) parte de la salsita que hemos preparado. Colocamos los calabacines a lo largo. Echamos las verduras, la carne y ponemos la capa de tranchetes.

¡No me digáis que no tiene una pinta bárbara!Jaja, está muy bueno, promesa de explorador-a. A nuestra madre le encanta, y eso siempre es un buen aval, os lo digo yo. Y mirad la cara de Puka, lo dice todo, ¿no?

Bueno, y hasta aquí por hoy. Si la hacéis, ya sabéis compartid vuestra foto por las redes sociales...que estamos hasta en la soooooooopa: Facebook, Instagram, Twitter...y bla bla bla.

Un abrazoo enooooooooorme!