¿Engorda el plátano?

 Photo by  Mike Dorner  on  Unsplash

Photo by Mike Dorner on Unsplash

Cuando empezamos algún tipo de dieta o estamos pensando en adelgazar, una de las frutas que se nos aparece en pesadillas por las noches y quitamos de cuajo, como si de veneno se tratase, es el plátano. Supongo que es por su sabor dulzón, el plátano tiene fama de ser una fruta ultrahipermega calórica que nos impedir ganar nuestra agónica batalla contra la báscula. Sufirmos, miramos el plátano en el frutero con ojitos de deseo, pero no probamos bocado porque el plátano engorda. 

¿Y si te digo que no, que el plátano no engorda? Que el único que engorda eres tú. que el plátano no sube ni medio gramo. Pero bueno, bromas aparte, el plátano no te va a hacer engordar ni va a ser el freno de tu proceso de pérdida de peso. 

Te lo digo desde ya. NO LE TENGAS MIEDO AL PLÁTANO. Se puede adelgazar comiendo plátano, no hay necesidad de sufrir y prohibirnos disfrutar algo tan rico como el plátano. El plátano es un alimento muy muy nutritivo. Tiene un compendio de elementos (antioxidantes, potasio, azúcares, fibra) completísimo y muy beneficioso para nuestra salud. El plátano tiene mucha fibra, y dirás, ya me viene ésta con la pesadez de la fibra y lo importante que es. Pero amigo, la fibra es tu aliada. 

La fibra no solo es buena porque nos ha dicho una caja que lo es. La fibra, en la mayoría de casos, nos va a aportar una sensación de saciedad muy beneficiosa a la hora de perder peso. Cuanto más saciados nos sintamos menos comeremos con ansiedad, entre horas o en modo "pozo sin fondo" cuando llegamos a la comida o a la cena. Además, me voy a poner un poquito más técnica, la fibra ayuda a controlar la insulina y reducir los niveles de grelina, que es la hormona que nos abre los apetitos. Y bueno, que quede claro que la fibra tiene otros muchos beneficios, pero me quiero centrar ahora mismo en la cuestión de perder peso. 

Como siempre, la clave está en la cantidad. Piensa que una ración de plátano se traduce en medio plátano grande o uno pequeño. Si entre comidas incluyes una ración de fruta, no tienes que tener miedo de que sea un plátano. Si te apetece adelante, no hay problema. Eso sí, el único contra que yo le encuentro para incluirlo entre comidas es que me lo acabo muy rápido y me quedo con la típica sensación de "¿y ya?", por lo que prefiero frutas que tarde más en comer como la manzana o las fresas.

¿Cuándo tomo yo el plátano? Casi todos los días como un plátano: ya sea entre horas, antes de entrar (es un EXCELENTE pre-entreno y un excelente post-entreno acompañado de una proteína) o para desayunar con una taza de avena en forma de tortitas. 

Y hasta aquí por hoy con el plátano. Espero que os haya quedado claro lo importante, que PODÉIS comer plátano sin problema aunque queráis perder peso. Cualquier duda, ya sabéis, me podéis escribir al email o dejar un comentario por aquí🙋. Un besote enorme!