#sayonaragrasa - El croissant del café

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No es lunes si no hay café💥 Y me viene perfecta esta foto para escribiros un #sayonaragrasa .
Yo he pedido un café y, muuuuy amablemente, me llevo un café y un croissant chiquitín. Tengo dos opciones: comérmelo o no. Y hoy, no lo voy a hacer. Pero sería también perfectamente legítimo si decidiese hacerlo, claro está. No obstante, acabo de dejar atrás una semana llena de pecados culposos deliciosos y sabrosos que han hecho de esta, una semana maravillosa. PERO, ayer decidí ya retomar el plan de pérdida de grasa de manera estricta y, estas pequeñas trampas que aparecen DÍA A DÍA no pueden caber. No es una cuestión de que esté mal o bien, simplemente se trata de que si quiero alcanzar un objetivo, hace falta un poco de disciplina y fuerza de voluntad, y estos son los pequeños detalles que podemos controlar y que, sumados, hacen mucho. Desear y querer cambios es el primer paso pero necesariamente vamos a tener que hacer esfuerzos y sacrificios. No es pasar hambre, no es comer cosas que no te gustan y tampoco es cebarte a pollo a la plancha. Parte del proceso es ser capaz de tener un croissant delante gratis y poder decir que no...y más si estamos solos. Creedme que soy a la primera que le cuesta tenerlo delante (encima es mi bollo favorito!) y no comérmelo. De verdad, que no me es fácil para nada...pero tengo claras mis prioridades en este momento y la verdad que no sé muy bien por qué, pero son más fuerte que el ansia y la gula de comerme ese bollito. El día que me apetezca un croissant y sea el momento de comérmelo, iré a un buen sitio y lo disfrutaré plenamente, sin remordimiento, ni culpa💪