Spinning

Bueeenos días!

Ya es miércoles. Mitad de semana. El día más simpático de todos. ¿Qué tal? Por aquí bien: Emma hace trabajos al mismo ritmo que Papá Noel fabrica juguetes en Navidad y servidora disfruta del sol, la sandía y el café.

¿Qué os traemos hoy? Tatachán! Estrenamos una serie de posts en los que hablaremos de manera individual de cada una de las clases colectivas del gimnasio (lógicamente, de las que hemos probado nosotras). Yo os voy a ser sincera, soy de esas frikis curiosas que antes de entrar a una clase miran de qué va, buscan videos en youtube y esas cosas tan normales. Así que, por eso, hemos pensado que esta serie de posts pueden ser muy útiles para gente como nosotras, para todos los novatillos, los asustados y why not? PARA TOOODOS!Jajaja...ay que se me va.

Pues estrenamos esta mini serie con una de las clases más temidas: SPINNING/ciclo...Es normal. Es normal tenerle miedo a esta clase. Os entiendo. La primera vez que uno va al gimnasio y se cruza con una manada de treinta personas empapadas en sudor y rojas como guindillas, asusta. Uno se pregunta, ¿pero y de dónde sale toda esta gente? Nada, sin pista alguna, uno continua adentrándose en las profundidades del gimnasio y se topa con LA SALA. Un espacio donde hay 300 bicicletas (que a uno le da la sensación de que más que entrenar gente de a pie, van a entrenar a un ejército), oscuro y un poco intimidante. "Ahhhh, ahí es donde se da la clase esa de las bicis estáticas. Pues no sé yo como puede ser eso divertido. Total, ahí plantado y con música de chunda chunda...nah, a mi eso no me va" - piensa uno para sus adentros. Uno desecha la idea, y se va a sus maquinitas. Que se está mucho mejor.

Pero, ¿qué sucede? Ahora que vas al gimnasio, te enteras de que todos tus amigos, familiares, conocidos, compañeros...llevan años yendo al gimnasio y tu ni te habías enterado. Todos hablan de lo bien que les viene Body Combat para desestresarse o la flexibilidad que ha ganado Luisa desde que va a Pilates. Oyoyoyoyoii. ¿Dónde habías estado tú todo este tiempo? Y de repente aparecen Pepe y Pepa que se quejan de agujetas y se dicen "madre mía, es que ayer en Spinning me quería morir, claro, ahora no siento las piernas. Bua, no sabes que matada, me sudaba hasta el sujetadoooor. MORTAL" Hmmmmm, empiezas a atacar cabos y SHABOOM. Caes en la cuenta. Ese jumanji sudoroso del día anterior salía de SPINNING. Chan-Chan-Chaaaan (leer con tonito).

Ni de broma. Vamos que no. Que a esa clase NO. Te han dicho que es una pasada, que te pone el culo duro, que sudan hasta las pestañas. Pero que no. Que no la aguantas. Que NO te vas a meter ahí hasta que no tengas el fondo de Usain Bolt.

Y señores, eso es lo que hicimos nosotras (bueno, sin el fondo de Usain Bolt). Hasta año y pico no nos metimos en esa clase. Yo le tenía miedo porque en el colegio escuché una conversación como la que os acabo de relatar y la tenía clavada en mi cabeza como una espinita bien gorda. Además, nos daba terror lo de tener que colocar el asiento. Nosotras no sabemos montar en bici (LO SABEMOS, ¿cómo es posible? no hemos tenido infancia) con lo cual nos veíamos aún más peces que un novato normal.

El primera día que nos metimos, ni dijimos que éramos nuevas ni ná de ná. ¿Consecuencias? Pues sí. Colocamos el sillín muy bien, casi ni notamos aquel pequeño objeto cabrón castrador (nótese la ironía). El manillar lo pusimos en posición de PRO, ósea, lo más bajo posible. Ósea, un dolor. Ósea, que no sentíamos los brazos, hombros y espalda. Eso sí, tuvimos la sensación de haber quemado por lo menos 3000 calorias. Aunque sólo fuese del dolor que habíamos sentido.

Estuvimos meses sin entrar hasta que le pedí a Raúl que me enseñase a colocar la bici, a lo que él, con mucho acierto respondió: "yo encantado, pero ¿por qué no le pediste al profe que te enseñase el primer día?" EqquiliCUA. Gran pregunta.

Spinning es una clase, a nuestro juicio, intensa...pero asequible. Es una clase que se siente (¿y cuál no?): las piernas arrrrrrden, el sudor aparece en cero coma y, en general, sea cierto o no, notas que estás haciendo algo. La ventaja que tiene esta clase es que, en cualquier momento, cuando tu quieras puedes disminuir el ritmo: bajar la resistencia, sentarte, pedalear más despacio, etc. Es decir, que si eres nuevo, sin fondo, sin técnica, sin todo...¡sorpresa! No pasa NADA. Únicamente tienes que intentarlo y ajustártelo a ti. Piensa que, aunque se cree una dinámica de grupo, en el fondo vas tú solito en la bici y si te paras no estás perjudicando/obstaculizando a nadie. Spinning tiene una cosa muy chula y es que te mueves al ritmo de la música...y eso crea una especie de conexión muy extraña pero muy molona. En una buena clase de spinning la música te lleva (no sin sudor eh?) y te dice cómo moverte...a mi eso es lo que más me gusta. Vas a ver también que el monitor tiene un papel fundamental: dirigiendo, animando, motivando...Además, eso de que todas las clases de spinning son iguales es mentira... basta que pruebes la clase de dos monitores diferentes para hacer un ciclo completamente diferente.

Nosotras te animamos, aunque seas nuevo, a probar esta clase. No seas tímido/orgulloso/flipado y avisa al monitor de que es tu primera clase, déjate ayudar. Y después, adáptate la clase a tu capacidad...ya serás capaz de seguirla, no te preocupes. Que no te de ninguna vergüenza sentarte, echarte los brazos a la cabeza o poner cara de 'oh dios mio dónde me he metido'. Es nooorrrrmal. Si pruebas la clase y te gusta, ten paciencia, fíjate cómo lo hace el monitor y cada día intenta conseguir un poquito más que el anterior. Y ya está. De verdad que no es para tanto. Y oye, a unas malas, coges, sales y te vas a recuperar fuera. Ya está.

No podemos daros consejos sobre la técnica porque somos las primeras que seguimos trabajando y aprendiendo, sólo os puedo recomendar y animar a aprender del monitor.  Intenta aplicar los consejos y correcciones que da a lo largo de la clase para ir mejorando poco a poco. Nosotras os podemos dar algún tip de humano a humano. Por ejemplo, busca un sitio en la sala donde sepas que vas a estar cómodo. Si te agobia tener a alguien detrás, vete a la última fila. Alguna vez nos han preguntado sobre la ropa que llevar. Puede parecer una tontería...pero no. Es el tipo de información que yo iba buscando al principio. Tanto a Emma como a mi nos gusta llevar una camiseta lo más fresca posible (qué mal ha sonado eso) y que sea larguita porque con tanto bote...unas cosas suben, otras bajan...y nos quitamos de problemas si la camiseta es un poco más larga. Pero vamos, eso ya cada cual a su gusto.

Así que punto. Si te apetece entrar a Spinning, haz caso omiso de lo que hayas oído antes y ADELANTE, conquista esos pedaaaaaales.

En fin, ya me podéis dar el premio a persona-persiana porque MAAAADRE mía lo que me he enrollado para deciros una simplonería. Pero en fin, es miércoles y todo se toma con otro humor.

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Si os animáis a entrar a spinning o acabáis de empezar contádnos todo, eh?

Un besote y mil gracias por leernos!