Body pump

Hola maaatriculados! ¿Cómo andan ustedes en el día de hoy? Espero que muy contentos y comiendo chocogachas a raudales (si no sabes de qué hablamos, mira el post de abajo). Hoy seguimos con la serie de entradas dedicadas a las clases colectivas más populares en el gimnasio (sólo de las que hemos probado, está claro).

Hoy le toca el turno a Body Pump, y es que señores... Servidora no lleva más de cuatro clases, así que: hola, hoy yo también soy novata. 

 ¿Qué es Body Pump? Pues se trata de una clase donde, al ritmo de la música, se hacen diferentes ejercicios con peso para tonificar el cuerrrrrpesito serrano (uuuuu, síííííí...peso): barra y discos (vamos, yo no he usado otra cosa). Te esperan muchas sentadillas, eso te lo digo desde ya. Dependiendo de lo que se vaya a trabajar, se utiliza una carga u otra y, obviamente, dependiendo del nivel que uno tenga, habrá que ajustar el peso. No te preocupes que el profe se encarga de decir qué carga poner en cada canción y de explicar muy pero que muy detalladamente cómo hacer cada ejercicio.

 

Entiendo que lo de la barra impone: yo en su día también lo concebía como una práctica exclusiva para gente muuuuy, muuuuuy, muuuuy loca del gimnasio. Pero no. Creo que Body Pump es la clase perfecta para acercarse al entrenamiento con peso: se adapta a un montón de niveles y encima es divertida (no es como en la zona de máquinas que igual te puedes aburrir como una ostra solitaria).

 

En mi caso, aunque ya había trabajado bastante con Raúl todo el tema pesas, siempre le había tenido mucho respeto y un poquito de miedo a Body Pump: no saber qué coger el primer día, no hacer bien la técnica, pasarme con el peso...eeeeesas cosas. Y al final un día, la másquemencionada Marta me animó a entrar. El primer día le dije (con un poco de vergüenza, eso sí) al profesor que era la primera vez que entraba y ¿sabéis que pasó? Nada. Jajjajjajaj, no pasó nada. Me contó un poco de qué iba la clase y pa' dentro. Marta, que es muy maja, me ayudó a coger el material y todos tan felices.

Así que ya sabes, si quieres entrar en Body Pump, acércate al instructor, dile que llevas la "L" y lánzate. Al final, es todo lo mismo, atreverse y no tener miedo de preguntar y pedir ayuda. Lo más importante durante la clase es que disfrutes e intentes copiar la técnica para hacerlo bien y no hacerte daño. Escucha al monitor, de verdad… aprende. A veces me sabe mal (y otras me entra la rrrrrabia, jajaja) ver como mucha gente pasa olímpicamente de las correcciones y las recomendaciones que dan los profes… más que nada es que no acabo de entenderlo. Una cosa es intentarlo y que no salga, y otra es deslizar la información de un oído al otro sin que importe un pepino y despreciar el trabajo de los profesores. Pero en fin, tu asegurate de que lo haces lo mejor que puedes. 

Bueno, entonces… ¿cuál es el resumen? Si buscas tonificar un poquito las carnes y quemar calories, prueba esta clase. El primer día tendrás que avisar al instructor y tener un poquitín de paciencia. Cógete el material que verás en la infografía y en la foto: un step, discos de varios pesos, una barra y los sujeta discos. Ah, y una colchoneta (aunque la puedes coger después). Y ya está. Igual luego tienes una poquita de agujetas… pero nada que no se pase en unos días.

 En fin, esperamos que os haya sido útil y sobre todo que os animéis a probarla! Oye, y si os metéis… Contádnoslo por Facebook (facebook.com/lamatricularoja), Instagram (@lamatricularoja) o en los comentarios aquí mismito!!!! Y a los asiduos… ¿qué es lo que más os gusta de Pump?

Un besoteeeee enorme a todos y muuuuchas graciass!