¡Reto superado!

Alo, alo!
¿Qué tal ha ido la Semana Santa? La mía ha sido bastante más entretenida de lo que pintaba al principio, así que estupendo. Ya os contaré en el próximo post como fue el viajecillo express que hicimos a Burgos y un poco lo que hemos hecho.

Hoy escribo esta entrada para contaros una cosilla que llevaba ya tiempo queriendo hacer, y que he ido posponiendo hasta hoy (o ayer, depende de cuando cuelgue esto). Primero, os sitúo. Todos nos acordamos de la clase de educación física del cole, hasta ahí estamos claros. Bien, una de las pruebas que teníamos en esta clase, y que repetíamos cada año (de la ESO), era...EL MACHU. Éste, no es más que un pinar que estaba al lado del colegio y donde teníamos que correr: había una prueba de resistencia y una de velocidad. Nos dividíamos chicas y chicos y cada uno tenía  que cumplir una serie de vueltas en un tiempo concreto.

No puedo explicaros el PÁNICO que sentía cada vez que llegaba el momento del año de hacer esta prueba. TERROR. SUDORES FRÍOS. TEMBLOR. Intentaba, por cualquier medio, conseguir un justificante médico: esguinces, roturas, dolores de cabeza...todo era bienvenido si me podía excusar del Machu. Y es que...ayy...lo pasaba muy mal. No me llegaba el aire a los pulmones, no me respondían las piernas...y por más que yo quisiese, aquello NO salía. Yo veía como mis compañeras, una a una me pasaban e iban llegando donde estaban toooodos los chicos y nuestro profesor, claro. Cierto es, todo hay que decirlo, que no estaba sola sola en esto. Mi amiga Helena era igual de mala que yo, y siempre quedábamos últimas juntas...por lo menos...algo es algo. En fin, aunque, claramente, no era una cuestión trascendental, yo sufría. Por suerte, era puntual y no estaba todo el año amargada y muerta de miedo. Nunca conseguí hacer las vueltas del tirón, y, mucho menos, hacerlas en el tiempo máximo que nos pedían para aprobar. En fin, el Machu ha sido siempre una espinita clavada y un mal recuerdo de mis años en el cole.

Cuando empecé con el gimnasio, uno de mis retos a muuuuuy muuuuuy largo plazo era superar la prueba del Machu. Fueron pasando los meses y yo con la idea en la cabeza, pero por una cosa u otra, al final, lo fui dejando pasar y...nada, hoy por fin me he plantado en la escena del crimen y he corrido.

Y...cómo habréis leído en el título..., con una sonrisa de oreja a oreja os digo que: RETO SUPERADO!

La prueba consistía en dar cuatro vueltas (más o menos 1.5km) en menos de nueve minutos. En estas vueltas hay de tó: una jodida cuestecita, una bajada llena de agujeritos y mini troncos de árbol, y también hay una recta más larga que la alfombra roja de los Oscars. Vamos, que no es como correr en la cinta. Lo he hecho en 8 minutos y 10 segundos. Tengo la sensación de que podría haberlo hecho mejor, pero vamos, yo estoy muy contenta de, por lo menos, haberlo conseguido. Además estoy convencida que, aunque no hubiese entrado en el tiempo, aguantar, lo que es aguantar corriendo cuatro vueltas hubiera podido hacerlo. Ha desaparecido esa sensación de...OH DIOS MIO, ¿QUIÉN ME HA ROBADO EL AIRE?  He tenido unas animadoras estupendas, Emma y Puka en el terreno, y a los cascos, mi adorada Ellie Goulding. Hacía un día precioso, los pajaritos cantaban y las nubes se levantaban. Además, después he comido en la Mafia un rico solomillo y me han traído pasteis de nata de la mismísima Lisboa. Inmejorable.
 

En resumen, y para acabar ya...ha sido súper, SÚPER satisfactorio cerrar el capítulo Machu como se merece. Sienta divinamente tachar una cosa de la lista, y sobre todo, ver reflejado el esfuerzo de muchos meses. Así que, ya sabéis...si tenéis algo en mente...A POR ELLO. Como si os lleva años conseguirlo, hacedlo! :)

Os actualizaré cuando haga la prueba de velocidad. Ayayayaiiiii.

Muchísimas gracias por estar ahí y leernos. Si queréis compartir, por aquí abajo están los botoncitos de las redes sociales...YYYY...os recuerdo que, también si queréis, os pueden llegar todas las actualizaciones por email.

Ahora sí que sí...un besooote enorme